AGUA QUE NO HAS DE BEBER...

viernes, septiembre 11, 2009

Tal como lo hice hace un tiempo, al apoyar el Royalty y después el Impuesto Específico a la Minería, buscaré la nacionalización del agua. Por eso es que apoyaré la modificación al artículo N° 19 de la Constitución, que declare al agua, como un recurso nacional de uso público.

El actual Código de Aguas, define a los recursos hídricos como bienes que pueden ser comercializados en el mercado, de tal manera que la propiedad de este vital elemento, aparece desde entonces concentrada en pocas empresas, amenazada por el deterioro en su calidad, cantidad y con un alto valor.

El agua es un elemento estratégico, y ha sido un grave error privatizarlo. Creo que hay que seguir la lógica que establece el código chileno, que en el caso de la minería, establece que los minerales son de todos los chilenos. Se podrán concesionar, o entregar en administración durante un tiempo, pero son de propiedad de todos los chilenos y creo que con el agua se debe hacer exactamente lo mismo.

No es razonable, ni aceptable que privados mantengan como propiedad privada, donde tiene libre disposición para uso y goce, sin tener ninguna mirada de interés público. El agua es de todos los chilenos, así ha sido siempre y así deberá ser y yo voy a impulsar esa iniciativa.

En general los códigos chilenos, establecen que lo que está en el suelo, es propiedad de todos los chilenos. Si el cobre es una concesión minera o si las sales son concesiones mineras, ¿cuál es la lógica que justifica que el agua tenga un tratamiento distinto? y, ¿el agua se entregue en propiedad absoluta a un privado. No tiene ninguna lógica y en consecuencia, hay que someterlo a la lógica común, que establecen los códigos chilenos y en ese sentido yo soy partidario de recuperar la privatización que ha tenido el agua, sin perjuicio que, eso no significa ningún conflicto particular, sino que sólo, se podrán entregar en concesión, como se entregan todos los otros recursos, como campos geotérmicos, minería o explotación de salares.

No me importa el impacto político o el levantamiento de cejas de las empresas privadas, que podría ocasionar el impulsar una nacionalización del agua. Soy un parlamentario nortino, que está para representar los intereses del norte y lo que piensen o no piensen intereses particulares a mi no me interesa. Yo estoy para hacer, lo que creo en conciencia que hay que hacer. Así he sido electo, precisamente cuando la gente me ha dado su respaldo, aún cuando, se han movido verdaderas fortunas en un sentido contrario. Así que yo respondo a los intereses de mi gente. Agua que no has de beber...no la privatices.