INMORTALIDAD DEL CANGREJO

lunes, agosto 03, 2009

Con la implementación del impuesto específico a la minería, se acordó crear el Fondo de Innovación para la Competitividad, que tiene por objeto financiar iniciativas de innovación, destinadas a incrementar la competitividad del país, aplicado a la ciencia, tecnología, e innovación. Pero el nacimiento de este fondo, trajo consigo la ambición política, para seguir favoreciendo a Santiago, con una fuerte discriminación a las regiones mineras. Las que generan más del 83% de la recaudación total de este impuesto específico, sin embargo, a ellas solo se les ha distribuido en el año 2006 un 6,8%; el 2007 el 6% y el 2008 el 14%.

Fruto de la gestión ante el Gobierno, donde he criticado duramente la distribución centralizada de los aportes. El poder ejecutivo consideró modificar tal distribución, incrementando desde un 25% a un 35%, la repartición directa de dineros para los Gobiernos Regionales, del cual, un 70% irá a favor de las regiones mineras. Es decir, para nuestra región, cerca de cinco mil millones de pesos.

Es el momento oportuno de demostrar que no sólo somos exportadores de cobre que luego regresa, convertido en equipos de alta tecnología, por el contrario, estamos ad portas de convertirnos también en líderes de conocimiento.

Se hace más urgente que nunca, que nuestro país aplique un nuevo sentido a la investigación e innovación en ciencia y tecnología y para eso tenemos que definir criterios que permitan implementar una institucionalidad en materia de innovación y competitividad, entregando un respaldo y soporte económico a los institutos, universidades y centros tecnológicos y de investigación, y también en áreas de las ciencias sociales y humanas, pero de las regiones mineras.

Por otro lado uno de los grandes y graves problemas que enfrentamos, es la poca valoración que los padres, los jóvenes y las autoridades, le dan a los empleos técnicos, imposibilitando que las carreras que se encuentran insertas en este ámbito, logren un verdadero despegue y consolidación en el mercado.

Lamentablemente la visión tradicionalista del chileno, crea una perspectiva errada de lo que pueden ofrecer a futuro estas carreras. Un técnico en computación puede recuperar lo invertido en su educación, después de cinco años de egresado, en cambio las carreras tradicionales como psicología, periodismo, derecho o ingeniería comercial, donde los estudiantes se encuentran con un campo laboral saturado, con bajas remuneraciones, demoran en promedio, 20 años para tratar de recuperar el dinero de sus estudios.

Lo mismo podría ocurrir con nuestros recursos naturales no renovables, como lo ocurrido con el salitre. Nadie en el mundo sabe más de minería que nosotros, pero son muchos más, los que saben de innovación, ciencia y tecnología. Vuelvo a tirar la pelota. Ya hice mi pega. Por favor, no sigamos con la teoría de la inmortalidad del cangrejo.

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