QUEREMOS PAN Y NO CIRCO

martes, junio 23, 2009

No tenemos hospitales, carreteras, plazas, paseos y parques. Pero sí tenemos, campamentos, cárceles colapsadas, calles y veredas como cráteres lunares. Sufrimos con la cesantía, la contaminación ambiental y las penas de un terremoto.

Admiro la tremenda capacidad de los Gobiernos de la Concertación para generar inequidades. ¿Cómo es posible que un gobierno democrático, que se dice de todos los chilenos, castigue constantemente a nuestra gente que sobrevive con migajas en el patio trasero del desarrollo?

La Concertación, que ha conducido los destinos del Estado durante ya 20 años, se ha llenado la boca con la regionalización, descentralización y participación ciudadana, pero en realidad no han hecho absolutamente nada. Seguimos comiendo lauchas viendo cómo se engaña a la gente, con falsas y eternas promesas.

Construcción de una doble vía entre Calama y Antofagasta que fue postergada por cinco años más. Los estadios de Antofagasta y Calama, que se dice que estarán listos el 2012. Los 10 años que cumple la ruta que alguna vez unirá Antofagasta con Taltal, los más de cuatro años en que estuvo cerrado el acceso a La Portada, el monumento a la ineficiencia con la cárcel de Antofagasta y para qué hablar de nuevos hospitales para Calama y Antofagasta que nos vienen prometiendo hace años y, que estoy seguro que por ahora, no se concretarán.

Existe disparidad de criterios para determinar urgencias y financiamiento de proyectos que mejoren nuestra vida familiar. Vivimos de estudios de ingeniería que demoran largos años o simplemente nunca llegan a concretarse, ni tampoco se destinan suficientes recursos económicos para revertir las carencias que nos afligen.

No he visto ningún mega proyecto del cual la región y su gente, pueda sentirse orgullosa y demostrar que somos tomados en cuenta. ¡Si hasta para pavimentar cinco cuadras, se demoran tres años! Somos castigados fuertemente por las constantes alzas en el costo de los alimentos, y los servicios básicos y el empobrecimiento en la calidad de vida de cada familia nortina.

Sebastián Piñera es el único que se ha comprometido en apoyar nuestros proyectos regionales. Se ha reunido con la alcaldesa de Antofagasta y el alcalde de Calama, para conocer los proyectos de la ciudad y apoyarlos decididamente y con recursos económicos para materializarlos en el primer año de su gobierno.

Familia nortina: Basta de abusos y postergaciones. ¡Queremos pan y no circo!

Dónde está Elisa?

viernes, junio 05, 2009


Al igual que los seguidores de esta novela nocturna, donde los padres buscan incansablemente a su hija desaparecida, los profesores de Chile, han sido protagonistas de otra telenovela, llena de engaños, mentiras y promesas incumplidas. ¿Dónde está la plata?, ¿dónde está el bono?, ¿quién se robó mi queso? ¡Nadie SAE!

Y para qué hablar de los asistentes de la educación. Están mirando para el lado, esperando que el gobierno se decida a cumplir su palabra y entregarles los bonos prometidos, pero en cuatro cuotas. Dos de ellas ya vencidas.

Aún no he podido sacar la cuenta de cuántos Ministros de Educación, han deambulado por los cuatro Gobiernos de la Concertación, pero una cosa me queda clara. Siempre la autoridad ministerial le echa la culpa al empedrado, por problemas propios en su caminar. Traspasa responsabilidades a los municipios, pero no traspasa los recursos que se necesitan y ¡más encima exige!

Hasta la fecha, la deuda histórica con los profesores se mantiene; pese a ser reconocida por todos los sectores políticos, el Congreso y hasta el Poder Judicial, sin embargo, nadie le pone fecha, ni firma, para la salida del cheque.

¡Hasta cuándo queridos profesores! ¿Siguen aceptando que se les pisotee y se vulneren sus derechos laborales y económicos? ¿Hasta cuándo siguen esperando que la alegría llegue? ¿Acaso no sienten frustración con la cantidad de deudas que mantiene el Estado?

No sólo se ha maltratado a los profesores mediante la vía pecuniaria. Hemos sido testigos de jornadas donde a los profesores se les maltrata física y psicológicamente y más encima, engañados por autoridades de turno que los han esperanzado en un lema de campaña política barata. Hoy, la Concertación los necesita como votantes y luego, los volverá a olvidar.

Ustedes han sido forjadores de miles de niños y niñas. Constructores de vidas y del éxito que han adquirido millones de chilenos. Esos mismos niños que ahora son autoridades, les han dado la espalda y no han movido un sólo dedo, por reivindicar sus demandas.

Dónde quedaron las palabras tiernas “al maestro con cariño”, donde quedó el reconocimiento al profesor educador que nos preparaba para la vida, forjador de valores, sueños y esperanzas. Aún sus almas siguen rondando entre salas de clases y sonidos de campanas.

Es el momento de mirar el futuro, apostando por un cambio que traiga tranquilidad, prosperidad, respeto y esperanza, donde se valore la capacidad, el emprendimiento y el compromiso de un verdadero Gobierno, que dignifique el trabajo y que nos una a todos los chilenos.