MI MAMÁ ME MIMA

viernes, enero 30, 2009

Marzo debe ser el mes del año más difícil de sobrellevar para una familia. Es el mes del calvario. Porque aparte de pagar por los servicios básicos como el agua, luz, gas, cable, internet y teléfono, a esto debe agregarse la mercadería cada 15 días, el pago del permiso de circulación (previa revisión técnica al día), las mini vacaciones que también comienzan a pagarse en este mes, las cuotas de la navidad, el cumpleaños del niño, la o las matrículas de los hijos en la universidad, el instituto, el Pre, el colegio, el jardín o la sala cuna, el pago de patentes o los que tienen negocio con el pago del IVA, los útiles escolares, el uniforme y por supuesto los textos escolares.

Cada familia, que tiene a sus niños en colegios particulares y particulares subvencionados, gasta en promedio 90 mil pesos por hijo, en comprar sólo los textos escolares. Además estos dependen del nivel que cursen, prebásica, básica, media y universitaria. Son muchos los libros que se exigen y obviamente también dependen del nivel, la edad, el modelo educativo y la editorial que raramente cambian cada año: Lenguaje y Comunicación, Inglés, Matemáticas, Comprensión del Medio, Religión, Física, Química, Biología, Comprensión de la Sociedad, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, en fin. Además y para más remate, también debemos comprar los famosos libros de lectura complementaria que llegan hasta los 10 libros.

Este es el punto donde estos gastos golpean fuertemente el bolsillo de las familias. Es una situación compleja, donde se requiere de la comprensión y ayuda decidida de la autoridad para poder enfrentar este mes con tantas dificultades. Ayuda que podría venir por parte de la Presidenta de la República al entregar una subvención económica a las editoriales, para que éstas bajen los precios de los textos escolares o sencillamente, eliminar el IVA a estas publicaciones. Medida que sólo la Presidenta pueda realizar, porque es ella, la única autoridad autorizada para entregar este beneficio. Medida que reclamo con urgencia y que servirá para aminorar los gastos en Marzo.

El niño que no puede tener todos los textos, sufre discriminación que además, atenta contra la igualdad de condiciones para educarse, porque la clase media, y tal y como lo he repetido hasta el cansancio, es la que sostiene la economía chilena, a la cual no se le entregan beneficios directos, ni subvenciones, ni ayuda y la que tiene que pagar por todo. Las familias más pobres, reciben los textos escolares por parte del Gobierno y la clase más acomodada, no tiene ninguna necesidad económica.

Recuerdo que muchos sólo estudiamos con el famoso Silabario Hispanoamericano y otros amigos míos, que son muchos, con el nuevo método fonético-analítico-sintético “El Ojo”. Ma Me Mi Mo Mu. Mi Mamá Me Mima.

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