LECHE MAGNESIA, ACEITE BACALAO, COLONIA INGLESA

lunes, junio 23, 2008

Hay sólo una cosa clara en esto. El gran negocio de las farmacias es, vender para ganar dinero.
Atrás quedó la intención de democratizar el acceso a medicamentos para toda la población. Hace unas décadas, este aspecto exclusivo de quienes tenían poder adquisitivo y un médico de cabecera, se suplía con ir a la botica. Al puro estilo de película del año 20, cuando incluso vendían medicamentos a granel, recetas de la abuela o encargabas algún menjunje, para pasar el dolor.

Las farmacias han florecido como botillería de barrio, una al lado de la otra. Los mismos inalcanzables precios de los mismos remedios que la semana pasada costaban la mitad, todas las grandes cadenas lo tienen ahora más caro. ¡Qué coincidencia!

La gente que estaba acostumbrada a comprar a bajo precio. Ahora se siente rehén de volver a comprar, pero con el doble de su valor. Mientras que los laboratorios venden el remedio hasta cien veces más barato.

Así nos despertamos los chilenos, con la automedicación en el automercado. Llegar y llevar. Los lunes de ofertas, el martes 20 por ciento de descuento, el miércoles dos por uno, el viernes lleve tres y pague dos y los domingos a medianoche, justo en una emergencia, ese remedio que siempre tomamos, está más caro en la de turno.

Todos los días nos sentimos enfermos y por consiguiente debemos ir a alguna farmacia, la que está en el centro, en el mall, en el supermercado, a la vuelta de nuestra casa o justo en el trayecto de alguien que viene a visitarnos y le encargamos algo. Y de ese local, no sólo salimos con nuestro Aliviol, sino también con bebidas, golosinas, que la crema, la espuma, el shampoo, la colonia, los pañales, la leche, la vitamina C o hasta condones. Y para el mismo dolor de cabeza llevamos Aspirina, Kitadol, Dipirona, Dolofar, Panadol, Migranol, Migratan o Tapsin. ¡Somos nosotros los que estamos enfermos!

Conozco algunas propuestas que en su debido momento se deberán analizar. Que directamente la Central de Abastecimiento pueda vender medicamentos a todo el que lo requiera, o la autorización del Ministerio de Salud, para instalar almacenes farmacéuticos.

¿Pero éstas son soluciones? Porque no mejor enseñar a nuestros hijos que levantarse temprano, hacer las cosas bien, pensar positivo, tener ganas de vivir la vida y respetar al otro, ¿es el verdadero remedio que necesitamos?

Mejor, quedémonos con nuestros padres o abuelos que para aliviar el mal nos daban leche de magnesia. Para vigorizar el cuerpo, bien temprano por la mañana, una cucharada de aceite de bacalao y para el buen aroma, un poco de Colonia Inglesa antes de irse al malón y así éramos más felices.

¡ME LO LLENA CON LUCA!

lunes, junio 09, 2008

La crisis energética que nos afecta, ha repercutido fuertemente en cada uno de los bolsillos de los chilenos.

Para nuestra región el panorama, no es nada alentador. Mas bien, oscuro. Las empresas generadoras y distribuidoras de energía, tienen compromisos para abastecer a la gran minería, en detrimento de la seguridad energética que debiera tener la población urbana. Situación negativa, que está teniendo graves consecuencias y una indefensión total para la gente. Sólo basta acordarse de los constantes apagones, de día y de noche.

Los organismos públicos llamados a controlar esta situación, poseen una permisividad insultante para la comunidad. Lo ajustado con que está operando el Sistema Integrado del Norte Grande, demuestra que el abastecimiento en Chile es inestable y precario, debiéndose a una mala o nula política energética, de la cual la Concertación, ha sido la responsable. El SING tiene una fragilidad extrema, debido a un escaso y débil abastecimiento de combustible.

Con los anuncios de inyectar dineros para paliar las alzas del petróleo o la luz, el Gobierno demuestra que no está disponible para avanzar en respuestas concretas a esta problemática. Con una visión a corto plazo pretende seguir con el gallito de fuerzas con los transportistas y, entre medio, la gente se queda desabastecida. La calidad de vida de la comunidad se va precarizando cada día. El Estado es el único favorecido con los fondos que recauda el impuesto específico.

Estoy cierto que el paro de los camioneros, ha perjudicado gravemente a todo el país y la solución pasa, por bajar o eliminar definitivamente el tributo, entregando por esta vía, condiciones ideales para mejorar el status de vida de la gente que vivimos en zonas extremas, incrementando los ingresos de forma directa.

Por concepto de este impuesto, durante el año pasado, el Fisco logró recaudar más de mil 900 millones de dólares. Más plata para engordar el chanchito fiscal, mientras la gente sigue sufriendo.

Por eso es necesario mirar hacia el futuro, realzando la importancia de diversificar la matriz energética. Se requiere efectivamente que se incentive y estimule la inversión y la innovación en energías alternativas, en especial para el norte.

La responsabilidad y la búsqueda de soluciones eficaces, radica en un trabajo mancomunado entre todos los sectores, donde se debe converger en la implementación de planes y acciones concretas y no depender exclusivamente, de las ofertas de naciones extranjeras que han incumplido siempre sus compromisos y nuestro gobierno, se ha hecho cómplice de esta situación, sin hacer nada.

Mientras tanto, me estaciono en la bomba. El joven me saluda y le digo: ¡Me lo llena con luca!.