MOZO ¡HAY UNA MOSCA EN LA SOPA!

lunes, abril 28, 2008

Quienes tuvimos el privilegio de asistir a la charla de Fernando Flores. Remecimos un poco nuestras conciencias respecto a los desafíos que nos impone la globalización. El trabajo en redes, la asociatividad, la tecnología, el desarrollo humano, la educación, la empresa, la conformación de las macro regiones.

La sociedad experimenta una acelerada mutación afectando a las instituciones tradicionales, provocando alteraciones. Estas instituciones se ven sobrepasadas por las redes globales de producción, riqueza, poder e información, que determina nuevos roles, una nueva cultura organizacional y de gestión del conocimiento.
Mientras la clase política aún debate los efectos positivos o negativos del 73, la revolución tecnológica, ha penetrado irreversiblemente todas las actividades de la sociedad. Ello ha sido, a la vez, consecuencia y causa del tránsito hacia la sociedad de la información y el conocimiento, fenómeno que ha tenido su primer y mayor impacto en los países desarrollados, cuyos efectos se sienten a escala global, afectando los modos de vida en todos los países, generando disparidades regionales caracterizadas por zonas ganadoras y perdedoras, espacios territoriales que construyen o potencian ventajas competitivas y se insertan en el mundo global con éxito, en algún segmento del mercado y otros, que se van quedando en la periferia del desarrollo como los ciudadanos que viven en la incertidumbre de este proceso.

Mientras tanto, esperamos las órdenes centralistas de las autoridades que nos puedan autorizar a establecer acuerdos comerciales con otros países o regiones. En la sociedad globalizada, ya no son los gobiernos centrales los que firman acuerdos comerciales. Son las propias regiones, distritos, provincias o comunas, quienes diseñan estrategias para el intercambio comercial y así sus habitantes, puedan nutrirse de los beneficios que ello implica.

La propuesta de trasladar las barreras fitozoosanitarias desde nuestra región, hasta Caldera, fue rápidamente rebatida por la extraordinaria aparición circense de un ejemplar macho, de la mosca de la fruta. Entonces, que esta misma mosca, le explique a la gente que vive con el sueldo mínimo y que tiene que comprar todos los días los alimentos más caros de Chile, que esta idea no se puede implementar y que no permitirá la libre circulación de productos, como harina, trigo, frutas, verduras, carnes y lácteos a un bajo costo proveniente de países como Argentina, Bolivia y Paraguay.

Nuestra región ha sido y está siendo castigada fuertemente por las constantes alzas en el costo de los alimentos y el empobrecimiento en la calidad de vida de cada familia nortina. A esto hay que sumar también, el permanente subsidio y protección por parte del Estado, a quienes cultivan y comercializan los productos en el sur de Chile.

No se preocupe si encuentra una mosca en su sopa, es la misma que entró por San Pedro de Atacama.

SIN LA MUJER, LA VIDA ES PURA PROSA

martes, abril 15, 2008


La decisión del Tribunal Constitucional, de acoger el requerimiento de 36 diputados de la Alianza, que solicitaron prohibir la distribución de la "píldora del día después" en el sistema público de salud, es una señal que demuestra discriminación y negación para aquellas mujeres que no tienen dinero para adquirirlas en las farmacias y que esperaban que en los hospitales y consultorios, estuviera disponible gratuitamente.

Esta medida es un grave retroceso para las libertades de las personas, en especial para las de escasos recursos, al no poder acceder a ella, de manera gratuita y así decidir, qué hacer con su intimidad, sexualidad y planificación de la natalidad.

El fallo confirma que se votó sin tener claridad en los estudios científicos que demuestren que la píldora del día después, es o no, abortiva. Por lo tanto, creo que el tribunal debió abstenerse o posponer su resolución, hasta que existiera claridad respecto a este tema. Pareciera que aún estamos buscando respuestas a qué fue primero. ¿El huevo o la gallina?.

La famosa píldora, no la podemos comparar como quien va a comprar el pan todos los días, ni tampoco significa que en Chile se está viviendo un libertinaje sexual de las mujeres, que se hubieran volcado a los consultorios o a las farmacias para adquirirlas y tratar de revertir algún embarazo no deseado.

El rol del Estado es de velar por satisfacer y dar respuesta a todas las necesidades de todas las personas, indistintamente de su condición social, económica, cultural o religiosa. ¡Es como si un Alcalde se negara a que circulen autos por las calles, porque a él no le gusta¡ ¿?.

Este dictamen es arbitrario y abusivo y atropella la dignidad de las personas (tanto de hombres y mujeres), y además, genera una visión unívoca del mundo, obedeciendo a una conducta estúpida, rayana en la intolerancia y francamente inaceptable.

Menos mal que se rechazó en forma unánime, el prohibir la venta de la “T” de cobre, y se desestimó declarar inconstitucional las normas sobre confidencialidad en la orientación y consejería a menores de edad, acerca del uso de los métodos de regulación de la fertilidad. O sea, enseñarles a los jóvenes a cuidarse y saber más de sexualidad.

Los municipios son los encargados de administrar los consultorios y éstos a su vez, los de entregar la píldora. Ante esta prohibición, algunas ideas. Las municipalidades podrían recurrir a las ONGs o instituciones de la sociedad civil, para entregarselas a mujeres de escasos recursos. Incluso el Estado podría subsidiar la píldora, aunque sea de forma transitoria.

Siempre recuerdo a mi padre que citaba al escritor Rubén Darío: “Sin la mujer, la vida es pura prosa”.