“POR SUS OBRAS LOS CONOCERÉIS”

sábado, julio 28, 2007

Mucho se habla que en nuestra región carecemos de líderes y que la juventud no se motiva por el servicio público. Creo que carecemos de memoria y falta de espacios y tiempo para reconocer a tanta gente que ha entregado todo por nuestro norte.

Es justo rendir siempre un homenaje a tantas personas que han hecho patria, que han construido la grandeza del país. Personajes con historias llenas de vivencias, sabrosas anécdotas, convicciones, encarnaciones magnificas de gigantes vigorosos que han hecho vida en nuestro norte, en el mar, en el litoral, en las pampas, minas y cordillera. Felices soñadores que durante tantos años han construido y hecho región desde nuestros sabios pueblos originarios.

Muchos de ellos ya nos ha dejado y otros, siguen adelante luchando por sus ideales y buscando justicia para tanta gente. Como no recordar a los próceres del norte grande, desde el Chango López, JoséPapic, Juan de Dios Carmona, Antonio Rendic, Andrés Sabella, Chela Lira, Fernando Bull, Osvaldo Ventura, Alberto Calvo, Mario Baeza, Pedro Stanic Rokotov, Nicanor Marambio, Salvador Reyes, Santiago Gajardo, Oscar Bermúdez, Jorge Razmilic, José Trevizan Pítalo, Víctor Farias, Radoslav Razmilic, Bernardina Barrios, Edmundo Ziede, Carlos Oviedo Cavada, Mario Cortes Flores, Alfonso Leppes Navarrete, Ketty Farandato, Juan Luis Maurás, Gerardo Claps Gallo, Waldo Valenzuela, Bernardo Julio, Nelly Lemus, Angel Lattus, Teresa Ramos, Agustín Llagostera, Héctor Garcés, Carlos Espinosa, Mario Vernal, Floreal Recabarren, Rosalba Peñailillo, Pedro Araya Ortiz, Alejandrina Olivares, Raúl Villanueva, Doris Araya, Samuel Muñoz, Victoria Saavedra, Francisco Segovia Rojas y tantos otros personajes de nuestra historia que han forjado mediante su trabajo y entrega, ciudades llenas de progreso.

Las canas representan vida, experiencia y sabiduría y las arrugas reflejan las huellas donde alguna vez hubo sonrisas. Es el momento oportuno de rendir este humilde homenaje para quienes han partido pero que permanecen en nuestros recuerdos y son parte de nuestras acciones y desafíos. Hemos desaprovechado el momento para poder decirles a quienes aún nos acompañan, que los queremos y que estamos y estaremos siempre agradecidos de su entrega y convicción por lo que creen justo. Por sus obras los conoceréis.

UN, DOS, TRES: “PROBANDO”

jueves, julio 12, 2007

Existe una sensación de desamparo, rabia e impunidad, frente a los hechos violentos que estamos acostumbrados a vivir a diario. Hay una tremenda debilidad del sistema de justicia, y por ende de los encargados de hacerla cumplir.

No sólo los jueces han sido demasiado garantistas, sino que el mismo Gobierno, con los parlamentarios de la Concertación, han estado más preocupados de los derechos de los imputados, y no de la seguridad de la gente decente (víctimas).

Lo que ocurrió con la implementación acelerada por parte del Gobierno, de los Tribunales de Familia, donde al final la comunidad volcó sus problemas y reventó el inicio de un sistema trunco, donde ahora somos testigos de funcionarios y jueces de estos tribunales trabajando hasta 14 horas diarias, por tratar de descongestionar el trabajo, con escasísimos recursos, tanto económicos como humanos y bajo una fuerte presión y crítica social.

A un mes de la entrada en vigencia de la Ley Penal Juvenil, aún no se terminan los trabajos de los centros cerrados y semicerrados. A pesar que la autoridades tuvieron más de un año para hacerlo.

Hace unos días, junto al Senador Alberto Espina, dimos a conocer un estudio desarrollado por la Oficina de Fiscalización Contra el Delito (Ficed). La investigación tuvo como base, datos oficiales del Ministerio Público y Carabineros. Se pudo establecer que durante el 2006 sólo en nuestra región fueron contabilizadas casi siete mil denuncias por delitos graves (robo, tráfico de drogas y abusos sexuales), lo que da un promedio de un delito cada 75 minutos.

Sin embargo, lo más trascendente de este estudio es el alto grado de impunidad con que obraría la justicia, ya que de las mil 464 personas que resultaron detenidas por estas causas, 981 obtuvieron su libertad en forma inmediata y de los 466 que efectivamente enfrentaron procesos y fueron condenados, 222 personas cumple su pena fuera de la cárcel.

En el caso de los robos, sólo el 3% de las denuncias termina con el delincuente en prisión efectiva, de ellos el 70% es reincidente. En lo relativo al tráfico de drogas, el 60% de los detenidos no pasó ni un solo día en la cárcel y, la tasa efectiva de cumplimiento de pena en la cárcel apenas llega al 14% de las denuncias. Respecto a los delitos sexuales, el 46% de los detenidos fue puesto en libertad a los pocos minutos y que las denuncias que terminan con el acusado tras las rejas equivalen al 1,5% del total.

Con esto estamos diciendo que la mitad de los delitos graves que se comenten en la región, quedan en la impunidad absoluta y, mi llamado es a corregir el rumbo, antes que sea demasiado tarde. Ya estamos siendo testigos que la misma gente está haciendo justicia con sus propias manos. Las autoridades a cargo de hacer cumplir las medidas que deben resguardar la seguridad de todos nosotros, hacen muy propia la frase: Un, dos, tres: “Probando”.