EXAMEN DEMOCRÁTICO: SE MURIÓ EL CUCO

viernes, mayo 05, 2006

Debemos asumir la realidad, en Chile se terminó el miedo a la izquierda totalitaria, antidemocrática y sectaria. Por el contrario, se aprecia empatía entre sus planteamientos y la ciudadanía, denotando un fuerte proceso de aprendizaje y adaptación a las nuevas realidades. La Concertación de centro-izquierda ha mostrado coherencia democrática, capacidad de entendimiento con sus aliados, valor por la diversidad y el pluralismo, un mensaje con énfasis inclusivo y solidario. Lo más paradojal, es que se han transformado en excelentes administradores del modelo político y económico impuesto por el gobierno militar. En lo hechos, auque no lo reconocen, se han transformado en los herederos más aventajados del Modelo de Pinochet.

Ricardo Lagos constituye un gran activo de la Concertación de cara a las presidenciales del 2009, lo que exige a la Alianza un gran esfuerzo de reingeniería y planificación estratégica, que oriente el rumbo hacia los próximos desafíos del sector; y cuanto antes se tome conciencia de esta urgencia, mejores serán nuestras opciones de corregir.

La centroderecha ha pasado el examen democrático y lo ha demostrado elocuentemente a lo largo de estos años de actuar en la oposición. La Concertación tiene esta prueba pendiente y ya veremos como reacciona cuando la ciudadanía le reste su confianza entregándonos el poder, allí se verá la consecuencia democrática, lo que no se puede apreciar cuando se está en el poder; hasta los dictadores se muestran democráticos cuando son los que ganan las elecciones, lo importante es saber como reaccionaran cuando pierdan las elecciones.

1 comentarios:

paolo dijo...

Creo que el activo principal de la centroizquierda ha sido su capacidad de autocritica. Es una capacidad que se ha venido gestando desde fines de los años 80 y que a la larga tomo carta de presentacion con los gobiernos de la Concertacion. La tolerancia, la aceptacion del disenso, de la diversidad, la capacidad de aceptar criticas y cuestionamientos internos ha hecho que la centroizquierda haya incrementado su posibilidad de autoperfeccionamiento y de adaptarse a los requerimientos de los tiempos.

La derecha, por el contrario, se ha caracterizado estos ultimos 30 años, por lo que me ha tocado ver (no se si antes fue asi), por una cultura en que la autocritica, la capacidad de disentir y de criticar es vista como una forma de debilidad, de falta de union. Como decia acertadamente Eugenio Tironi, la cultura de derecha es esencialmente machista. Valora en exceso la autoridad y considera que un sentido de unidad significa cuadrarse todos con la misma opinion. Muchas veces esta opinion como grupo no es mas que la opinion de las personas influyentes, quienes consideran que quienes no estan de acuerdo con sus ideas rompen el sentido de unidad, lo cual es una idea esencialmente personalista. Asi, la derecha cree que ser leal y ser unitario y solidario significa la sumision y la fe ciega en ciertas personas a quienes se concede una excesiva autoridad, la cual casi siempre no guarda relacion con sus meritos como personas, o como politicos.

En el fondo, algunas personas consideran que la derecha son ellas, asi como antiguamente en la izquierda habia ciertos grupos que decidian quien era de izquierda y quien no, atendiendo a su compromiso "revolucionario" o de conciencia social. Mucha gente de izquierda fue considerada traidora a este ideal cuando la autocritica comenzo a aparecer, y es notorio que estas personas que cuestionaron esta vision y que un principio fueron aisladas y ridiculizadas son hoy los mas importantes representantes y la mayoria de los miembros de los partidos concertacionistas.

Tal vez lo peor de la cultura de derecha sea esa mentalidad de cuartel, en que cada cual cubre las espaldas del otro y que considera que quien no es fiel a esta politica es un traidor o un personalista, poco digno de confianza. Lo cual se denomina corrientemente y acertadamente "lealtad mal entendida".

Mientras haya gente de derecha que se atreva a cuestionar y criticar estos dogmas, la derecha tendra esperanza de ser un sector capaz de llegar a gobernar. Mientras la gente que crea que el objetivo de la politica es hacer un bien al pais y no que la politica es un juego de futbol en que yo tengo la pelota, la derecha llegara a ser un sector querido y valorado. Para eso se requiere autocritica fundamentalmente, y eso es un ejercicio que un grado apreciable de nobleza.

Ojala que quienes tomen la conduccion de la derecha en el futuro sean quienes realmente lo merezcan, por que lo que falla no es tanto la militancia como el dogmatismo, rigidez y egoismo de quienes actualmente se creen capacitados para comandar este sector, atribuyendose una habilidad politica de la que carecen.