REMUNERACIONES DEL SECTOR PÚBLICO

martes, agosto 30, 2005


Deseo proponer una reflexión sobre las remuneraciones y condiciones en que se desempeña el sector público. En el pasado el servicio público se consideró como un honor, un privilegio al que aspiraban personas de gran vocación. Progresivamente su nivel de prestigio, estatus social y nivel remuneracional, se ha debilitado. Es común comprobar en todo el ámbito público y sus órganos, incluidas las Fuerzas Armadas y de Orden, como sus mejores elementos son reclutados con remuneraciones muy superiores en la empresa privada. Ello no solo está afectando el nivel remuneracional, sino también la eficiencia y, en algunos casos, incluso la probidad.

Es un tema que no podemos eludir ni seguir postergando, las remuneraciones en el sector público, municipalidades, el profesorado, la salud y Fuerzas Armadas, están muy por debajo de los sueldos del mercado. Si realmente creemos que el mercado asigna los recursos, y paralelamente mantenemos al sector público con remuneraciones bajo los precios de mercado, entonces la conclusión será que la asignación de recursos humanos que realice el mercado serán de mala calidad y de baja eficiencia y lo más grave será el costo económico y social que esta situación representa para todo el país, el que por cierto siempre es pagado por los sectores más pobres.

En esta materia considero que la convergencia público-privada, es de importancia capital para el desarrollo futuro de nuestro país. No es aceptable que el nivel central pretenda mantener el monopolio de las políticas públicas en detrimento del rol que le corresponde a las regiones en el desarrollo regional, tampoco resulta razonable que el sector privado pretenda tener el monopolio de la eficiencia, pues ambos extremos conducen a la mediocridad en los rendimientos del desarrollo que reclama el país.

No se puede estar indiferente frente al proceso de descalificación de las instituciones públicas, la estigmatización de la política y los políticos, en general, porque aquello actúa como profecía autocumplida condenando el ámbito público a la mediocridad y la ineficiencia, generando un ambiente propicio a la demagogia, el populismo y el cohecho, lo que tarde o temprano afectara la estabilidad democrática. La gobernabilidad democrática es un frágil equilibrio entre desarrollo económico, estabilidad política y equidad social, que deben ser permanentemente estabilizadas. La sociedad civil tiene que usar su poder al momento de hacer valer su soberanía en los períodos electorales.

El resultado de la estigmatización de la política es que los más capaces y probos no tendrán interés en mezclarse con "personas de dudosa reputación". Si los más capaces y calificados se concentran en el sector privado para ganar dinero, irremediablemente el sector público irá derivando hacia la mediocridad en su composición y acción, lo que afectará gravemente las potencialidades de desarrollo de nuestro país. Y, tarde o temprano, esta situación se revertirá en contra de los que más tienen, afectando su derecho de propiedad, la seguridad ciudadana, la carga tributaria o la estabilidad general; algo de aquello se observa en la contingencia contemporánea en nuestro barrio latinoamericano. Hoy más que nunca se requiere la convergencia público-privada en un dialogo y colaboración que permitan estandarizar niveles de eficiencia, eficacia y oportunidad en la gestión pública, con niveles de remuneración que permitan exigir un servicio de mejor calidad.

2 comentarios:

parpolitic dijo...

Lo primero dirá un politico es hacer una encuesta; porque si analizamos el desprestigio de la función Pública durante estos años de la "Concertación" ha sio lapidario. Las preguntas son: que opina la ciudadanía de los diputados? de los Senadores? Del poder Judicial? de los Ministros?
Será un desastre.
Los casos de corrupción de este gobierno han llevado al más grande desprestigio de la función Pública y la culpa la han tenido los propios funcionarios Públicos que no denuncian , se están autodestruyendo lo que es un error de proporciones.

Profesor Raúl Flores P. dijo...

En el Chile de hoy están dadas las condiciones, para elevar el estatutos del servicio público, modernas redes computacionales, alianzas estratégicas entre instituciones, modernas infraestructuras,...etc.
¿Qué nos está faltando?. A mi modesto modo de ver las cosas, se debe apostar por una educación permanente, donde el MINEDUC, tengra real presencia en la fiscalización de todo el proceso educativo, llámese educación formal, capacitación laboral, etc.
Lo que estoy diciendo, que mientras tengamos como a un personaje tan destacado en nuestra literatura como Pedro Urdemales, seguiremos estafando, engañando, calumniando y desprestigiando a nuestras instituciones.