EL DESCRÉDITO DE LA POLÍTICA

domingo, agosto 28, 2005



Para quienes amamos el servicio público, que sentimos nos orienta como los polos alinean mágicamente las agujas de la brújula: ¡¡Como nos duele el descrédito de la política!!.

La calificación de la política y los políticos se hace evidente en los estudios de opinión pública y deja mucho que desear. Este descrédito surge de las disputas de liderazgo, la actuación de algunos de sus principales exponentes, especialmente cuando se practica la demagogia, cohecho político-electoral, se busca la exposición pública o mejores posicionamientos en las encuestas de opinión a cualquier costo.

Me duele cuando se denigra la actividad política, cuando se pretenden posturas de independencia apolítica, o cínicamente antipolíticos; renegando de la política incluso desde posiciones de candidatos a altos cargos de representación popular; en otras ocasiones evidenciando desprecio hacia los pares o sometiendo a cuestionamientos sus actuaciones con móviles bastardos o subalternos.

Este descrédito de lo político tiene caja de resonancia desde la sociedad civil, que mira con desconfianza la ineficiencia y eficacia en la gestión política, la falta de oportunidad, los liderazgos confrontacionales, los desbordes mediáticos, las denuncias sin respetar la dignidad de las personas, acciones o faltas a la probidad.

Los medios de comunicación muestran desprecio por la cosa pública y solo hay espacio cuando se trata de hechos de sangre, corrupción o amplificación del descrédito; el trabajo bien hecho, con honestidad y responsabilidad no es noticia, no tiene espacio. Como lo he escuchado mil veces “Eso no vende, no es noticioso”.

El diccionario define la expresión “política” como “actividad de los que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”; otra acepción de la palabra la defina como “arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados”; también se la asume como “actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo”, dejando enmarcado su significado entre una función pública, una conceptualización intelectual, y una actividad ciudadana.

La expresión “política” viene de la raíz griega “polis”, termino asociado con “ciudad”, conceptualización que incluye particularmente la forma de organización social, estructuras y jerarquizaciones, vínculos e interacciones, la cultura organizacional, las normas y costumbres que regulan sus formas de convivencia organizada. Originalmente, en la antigua Grecia, se entendía en el contexto de las ciudades-estado, unidades que conformaban una unidad política soberana.

El maestro griego, Aristóteles, en su obra “La Política”, definía al individuo como un animal político y desde la profundidad de los tiempos se mantiene su sentencia advirtiendo que los seres humanos tienen una naturaleza propia que les induce a organizarse en sociedad, dotada de organización política. Tan fuerte era la convicción sobre esta naturaleza de la humanidad que enfatizaba en su obra: “sólo una bestia o un dios puede vivir fuera de la Polis”. A la luz de las modernas concepciones y las cotidianas realidades de la polís y la política, cabe cuestionarse si sus brillantes visiones se mantienen con la misma fuerza germinal.

La Política es una actividad que desde siempre fue considerada virtuosa y el más alto honor al que podía aspirar un ciudadano, sin embargo, progresivamente se ha transformado en un estigma que cada día aleja a los ciudadanos de sus gestores, los que se sienten cuestionados y escudriñados. Resulta incomprensible pensar en la democracia sin la política, la participación de los ciudadanos y los partidos políticos. Hacemos votos sinceramente, de corazón, por una convergencia hacia esa visión del pasado, comprometiendo esfuerzos para dignificar la política, actividad que considero noble y hermosa: “servir a la polís”.

2 comentarios:

parpolitic dijo...

EstimadoSenador:
La política es fundamental, los partidos políticos son de la esencia de la democracia.Entonces, sin partidos politicos no se entiende la política.
Lo que hay que cambiar es la politica en su fase ejecutiva.
He abierto un blog para debatir sobre esto. Saludos parpolitic.blogspot.com

paolo t.s. dijo...

Estimado senador Cantero, creo que en nuestro pais hay una brecha entre los politicos y la gente y esa brecha cada vez es mayor. Pienso si, tal vez, eso se debe a que nuestro pais nunca ha tenido una constitucion realmente debatida a nivel nacional. En lo personal pienso que ustedes los politicos siempre hablan mucho de cambiar "la mentalidad", o cambiar la actitud hacia la politica. Humildemente creo que cambiando la mentalidad no se cambia nada, es mas, realmente es imposible cambiar mentalidades si es que no hay cambios en los sistemas de toma de decisiones. La gente no quiere que abran mas foros para que opinen y los politicos digan "que interesante su opinion, la tendremos en cuenta". Pienso que debieran abocarse a cambiar la constitucion y los sistemas por los que se toman las decisiones, porque si no hay incentivos, de nada sirve. Es inutil ir por ahi dando opiniones y participando si esa participacion no tiene un efecto real, ¿comprende? Para que el pais cambie su actitud hacia la politica hay que cambiar leyes, constitucion, sistemas politicos, sistemas electorales, sistema de toma de decisiones de los gobiernos regionales, municipales, etc. Eso de cambiar la mentalidad no sirve si es que no hay un incentivo a eso, si es que da lo mismo opinar algo o no, si da lo mismo que la gente vote por diputado X o no, si es que da lo mismo que haya un gobierno regional si igual las decisiones se toman en Stgo. Es decir, basta ya de cambios cosmeticos, cambien las cosas de verdad, y haganlo luego porque estamos bien atrasaditos, hay paises que nos llevan 100 o 50 años de ventaja, la globalizacion los va a pillar bien parados a ellos, a nosotros no. Ellos ya estan listos para implementar Internet, nosotros recien estamos gateando en tener una democracia real y no formal y esperamos que nos pille bien parados...es decir, sistemas electorales ridiculos, descentralizacion que no existe, sistema presidencial de una estupidez tan grande que no se ve...si van a hacer cambios como parchar la Alameda, que salio barato pero que no sirvio de nada porque todo siguio igual, mejor no hagan ningun cambio, o como esos colectores que no han hecho porque es mejor hacer parchecitos...lo peor de todo es que hay algunos de sus colegas que llaman a esto "realismo" o "pragmatismo"...bueno...si la gente no se opone a esto ni lo cuestiona siquiera, es tal vez el gobierno que nos merecemos.

Saludos