REMUNERACIONES DEL SECTOR PÚBLICO

martes, agosto 30, 2005


Deseo proponer una reflexión sobre las remuneraciones y condiciones en que se desempeña el sector público. En el pasado el servicio público se consideró como un honor, un privilegio al que aspiraban personas de gran vocación. Progresivamente su nivel de prestigio, estatus social y nivel remuneracional, se ha debilitado. Es común comprobar en todo el ámbito público y sus órganos, incluidas las Fuerzas Armadas y de Orden, como sus mejores elementos son reclutados con remuneraciones muy superiores en la empresa privada. Ello no solo está afectando el nivel remuneracional, sino también la eficiencia y, en algunos casos, incluso la probidad.

Es un tema que no podemos eludir ni seguir postergando, las remuneraciones en el sector público, municipalidades, el profesorado, la salud y Fuerzas Armadas, están muy por debajo de los sueldos del mercado. Si realmente creemos que el mercado asigna los recursos, y paralelamente mantenemos al sector público con remuneraciones bajo los precios de mercado, entonces la conclusión será que la asignación de recursos humanos que realice el mercado serán de mala calidad y de baja eficiencia y lo más grave será el costo económico y social que esta situación representa para todo el país, el que por cierto siempre es pagado por los sectores más pobres.

En esta materia considero que la convergencia público-privada, es de importancia capital para el desarrollo futuro de nuestro país. No es aceptable que el nivel central pretenda mantener el monopolio de las políticas públicas en detrimento del rol que le corresponde a las regiones en el desarrollo regional, tampoco resulta razonable que el sector privado pretenda tener el monopolio de la eficiencia, pues ambos extremos conducen a la mediocridad en los rendimientos del desarrollo que reclama el país.

No se puede estar indiferente frente al proceso de descalificación de las instituciones públicas, la estigmatización de la política y los políticos, en general, porque aquello actúa como profecía autocumplida condenando el ámbito público a la mediocridad y la ineficiencia, generando un ambiente propicio a la demagogia, el populismo y el cohecho, lo que tarde o temprano afectara la estabilidad democrática. La gobernabilidad democrática es un frágil equilibrio entre desarrollo económico, estabilidad política y equidad social, que deben ser permanentemente estabilizadas. La sociedad civil tiene que usar su poder al momento de hacer valer su soberanía en los períodos electorales.

El resultado de la estigmatización de la política es que los más capaces y probos no tendrán interés en mezclarse con "personas de dudosa reputación". Si los más capaces y calificados se concentran en el sector privado para ganar dinero, irremediablemente el sector público irá derivando hacia la mediocridad en su composición y acción, lo que afectará gravemente las potencialidades de desarrollo de nuestro país. Y, tarde o temprano, esta situación se revertirá en contra de los que más tienen, afectando su derecho de propiedad, la seguridad ciudadana, la carga tributaria o la estabilidad general; algo de aquello se observa en la contingencia contemporánea en nuestro barrio latinoamericano. Hoy más que nunca se requiere la convergencia público-privada en un dialogo y colaboración que permitan estandarizar niveles de eficiencia, eficacia y oportunidad en la gestión pública, con niveles de remuneración que permitan exigir un servicio de mejor calidad.

EL DESCRÉDITO DE LA POLÍTICA

domingo, agosto 28, 2005



Para quienes amamos el servicio público, que sentimos nos orienta como los polos alinean mágicamente las agujas de la brújula: ¡¡Como nos duele el descrédito de la política!!.

La calificación de la política y los políticos se hace evidente en los estudios de opinión pública y deja mucho que desear. Este descrédito surge de las disputas de liderazgo, la actuación de algunos de sus principales exponentes, especialmente cuando se practica la demagogia, cohecho político-electoral, se busca la exposición pública o mejores posicionamientos en las encuestas de opinión a cualquier costo.

Me duele cuando se denigra la actividad política, cuando se pretenden posturas de independencia apolítica, o cínicamente antipolíticos; renegando de la política incluso desde posiciones de candidatos a altos cargos de representación popular; en otras ocasiones evidenciando desprecio hacia los pares o sometiendo a cuestionamientos sus actuaciones con móviles bastardos o subalternos.

Este descrédito de lo político tiene caja de resonancia desde la sociedad civil, que mira con desconfianza la ineficiencia y eficacia en la gestión política, la falta de oportunidad, los liderazgos confrontacionales, los desbordes mediáticos, las denuncias sin respetar la dignidad de las personas, acciones o faltas a la probidad.

Los medios de comunicación muestran desprecio por la cosa pública y solo hay espacio cuando se trata de hechos de sangre, corrupción o amplificación del descrédito; el trabajo bien hecho, con honestidad y responsabilidad no es noticia, no tiene espacio. Como lo he escuchado mil veces “Eso no vende, no es noticioso”.

El diccionario define la expresión “política” como “actividad de los que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”; otra acepción de la palabra la defina como “arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados”; también se la asume como “actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo”, dejando enmarcado su significado entre una función pública, una conceptualización intelectual, y una actividad ciudadana.

La expresión “política” viene de la raíz griega “polis”, termino asociado con “ciudad”, conceptualización que incluye particularmente la forma de organización social, estructuras y jerarquizaciones, vínculos e interacciones, la cultura organizacional, las normas y costumbres que regulan sus formas de convivencia organizada. Originalmente, en la antigua Grecia, se entendía en el contexto de las ciudades-estado, unidades que conformaban una unidad política soberana.

El maestro griego, Aristóteles, en su obra “La Política”, definía al individuo como un animal político y desde la profundidad de los tiempos se mantiene su sentencia advirtiendo que los seres humanos tienen una naturaleza propia que les induce a organizarse en sociedad, dotada de organización política. Tan fuerte era la convicción sobre esta naturaleza de la humanidad que enfatizaba en su obra: “sólo una bestia o un dios puede vivir fuera de la Polis”. A la luz de las modernas concepciones y las cotidianas realidades de la polís y la política, cabe cuestionarse si sus brillantes visiones se mantienen con la misma fuerza germinal.

La Política es una actividad que desde siempre fue considerada virtuosa y el más alto honor al que podía aspirar un ciudadano, sin embargo, progresivamente se ha transformado en un estigma que cada día aleja a los ciudadanos de sus gestores, los que se sienten cuestionados y escudriñados. Resulta incomprensible pensar en la democracia sin la política, la participación de los ciudadanos y los partidos políticos. Hacemos votos sinceramente, de corazón, por una convergencia hacia esa visión del pasado, comprometiendo esfuerzos para dignificar la política, actividad que considero noble y hermosa: “servir a la polís”.

HACIA LA DEMOCRACIA DIGITAL

jueves, agosto 25, 2005


La revolución en las tecnologías de información y comunicación está cambiando el mundo, emerge un nuevo espacio, surgen nuevos territorios fruto de la virtualidad digital, lo que obliga a la adopción de nuevas formas de relación, la implementación de nuevos procesos en diversas áreas del quehacer social. La implantación de tecnologías de la información está transformando la forma como los gobiernos se relacionan con sus ciudadanos. Ciudades y ciudadanos del Siglo XXI demuestran ser particularmente aptas para dar a la democracia digital la oportunidad de ofrecer a los ciudadanos una nueva vía para interactuar por medio de Internet con su gobierno.

Ello demanda políticas públicas que prioricen el desarrollo de este tipo de infraestructura, que aceleren el proceso de democratización del acceso a este tipo de tecnologías a todos los sectores socioeconómicos, con un fuerte énfasis en los sectores más pobres, adecuando el sistema educacional para la alfabetización digital, no solo a la educacional, sino también a la comunidad con sistemas abiertos, aprovechando la capacidad instalada, habilitando la convergencia público privada en esta iniciativa, implementando sistemas tributarios con un cierto grado de flexibilidad que potencie la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas hacia este tipo de esfuerzos, implementando franquicias tributarias para el efecto y construyendo subsidios estatales que se orienten hacia este fin.

Gobiernos locales y grupos sociales civiles en todo el mundo se están modernizando para mejorar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones, para acrecentar la transparencia y el buen gobierno y para organizar de forma más efectiva a los diversos grupos de opinión. El resultado es que Internet permite a las autoridades locales llegar a sus ciudadanos con servicios e información y además darles la oportunidad de opinar sobre las decisiones que atañen a los asuntos públicos. En el ámbito del gobierno nacional se avanza a paso firme y en forma decidida hacia la utilización de estas poderosas herramientas de información y comunicación, para acelerar los procesos, hacerlos más transparentes, abrir amplios espacios a la participación ciudadana, donde se ofrece a la gente servicios e información de forma directa, con fácil acceso y sin la burocracia propia de los gobiernos.

En la actualidad se espera que toda comunidad o ciudad moderna disponga de una infraestructura WEB, las comunidades más avanzadas abren espacios públicos de señal de Internet gratuita, aprovechando las diversas tecnologías inalámbricas (wireless), lo que se ve ampliado por los esfuerzos de espacios wireless en campus universitarios, colegios y escuelas públicas, aeropuertos, hoteles, malls y diversas zonas que potencian aún más el uso de estas herramientas.

Ahora se avanza hacia la utilización de Internet en los procesos electorales, incluyendo el voto por Internet. ¿Pueden las ventajas aportadas por Internet infundir nueva fuerza a la democracia local al fomentar una eficaz comunicación con los ciudadanos?. Mientras la última palabra aún debe ser dicha, existen nuevos e interesantes experimentos de democracia digital que son indicativos de la capacidad de la actual Tecnología de Comunicación e Información para reforzar la democracia local. Métodos de consulta innovadores ya han demostrado su eficacia. Votar vía Internet parece un hecho inevitable en el futuro próximo como válida alternativa a hacerlo personalmente o por correo. Es obvio que estos cambios tecnológicos han abierto nuevos campos que permiten consolidar el ejercicio de la democracia.

POR SUS FRUTOS LOS CONOCEREIS.

miércoles, agosto 24, 2005


Los políticos de gobierno y oposición deberemos asumir el desafío de mejorar la eficiencia y eficacia de nuestras acciones. Se requiere autoridades políticas cada vez más calificadas, capacitadas para una gestión eficiente, desarrollar competencias para construir ventajas comparativas y potenciar las ventajas competitivas.
Frente a las dificultades que muestran algunos gobiernos y autoridades de América Latina, para asumir sus resposabilidades ante los pobres resultados de su gestión, o la habitual costumbre de hecharle la culpa a otras instancias internas y externas, como la globalización, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, etc., pareciera cobrar vigorosa vigencia la sentencia bíblica: “Por sus frutos los conoceréis”. La Sociedad de la Información no funciona con buenas intenciones o floridos discursos, se requiere calificación, competencias, competitividad, capacidad asociativa y liderazgo habilitante y, en estas materias, por sus resultados los conoceréis.
Porque estamos viviendo los efectos de nuestras decisiones para la inserción del país en la economía mundial, debemos asumir con prontitud la necesidad de mejorar la productividad de las personas, implementar mejores sistemas de calificación laboral, demandas de educación de mejor calidad y el cambio hacia la formación continua. El Estado debe asumir su rol subsidiario en estas materias, es decir, actuar cuando otras sociedades intermedias entre la persona y el Estado no lo hacen.

EL VALOR DE LA DIVERSIDAD POLÍTICA

sábado, agosto 13, 2005


Alejandro Figueroa, de Chuquicamata, me ha planteado una serie de interrogantes que estimo oportuno responder en este medio, dada la facilidad que permite para la interacción y acumular diversos puntos de vista. Agradezco la comunicación y la confianza de su consulta, esta es una Comunidad Abierta donde puede plantear sus inquietudes, más aún si se actúa con respeto como es en su caso.
En democracia se valora la diversidad, la expresión de ideas distintas que fundan la convivencia civilizada de diversas visiones. El tema que le inquieta tiene su base en un sector político que ha basado su convivencia en el conflicto, una coalición que ha estado cargada de actitudes hegemónicas, desconfianzas y competencias excluyentes, cuestión que no tiene nada de nuevo y que se arrastra desde el fondo de nuestra historia. La historia de RN y la UDI, sus campañas parlamentarias y presidenciales han sido traumáticas desde que se iniciaron, le recuerdo que ambos partidos eran uno y hoy son dos por las peleas de sus líderes. Hoy cosechamos lo que ayer se sembró. Esto se ve agudizado aún más con el sistema binominal, ya que como se comprenderá, en las elecciones parlamentarias no se compite con la gente de la Concertación, sino que los adversarios son los propios aliados, en este caso es la UDI la que trata de quedarse con el cupo parlamentario al que aspira el sector. Esa es la triste realidad que hemos visto a lo largo de estos años. Eso es lo que escribí en el documento público que denominé “RN-UDI; NO ESLO MISMO”, que usted podrá leer en esta misma página, en el espacio denominado INTERVENCIONES DESTACADAS, que le invito a reflexionar.

Se trata de una Alianza que después de 15 años no ha podido superar sus divisiones, no ha podido construir un espacio de convivencia y que muestra liderazgos hegemónicos, autocráticos y poco tolerantes. Se observa incapacidad para aceptar la diversidad, se busca someter o comprar lealtades, pero no hay disposición para convivir con quienes tienen visiones distintas o no están dispuestos a aceptar esos liderazgos autoritarios. No digo que los dirigentes de RN sean Santos de Altar, pero usted no podrá negar que Longueira y Cia. en la UDI, en esta materia se las traen y yo por personalidad aparezco permanentemente siendo su muro de contención.

En efecto, en mi caso, también mis conflictos con la UDI se arrastran incluso desde antes de mi ingreso a RN. Soy una persona que no acepta fácilmente las verdades reveladas o las imposiciones de aquellos que se sienten dueños de la verdad. Ya desde el tiempo en que tuve el honor de ser Alcalde durante el gobierno militar, se iniciaron mis dificultades por cuanto no aceptaba sus criterios o juicios de buenas a primera, siempre expresé mi pensamiento francamente y de frente, lo que muchas veces chocaba con las visiones de la gente de la UDI. Me enorgullezco de tener un espíritu racional y libre, que tiene capacidad y honestidad para decir lo que piensa, y por cierto eso no gustó.
A lo largo del tiempo ha habido muchas heridas en esta traumática relación con la UDI. Quizás, la más elocuente para mi entorno y que grafica mejor esa tensiones y desconfianzas, es la que viví el 23 de diciembre de 1988, cuando un destacado miembro de la UDI, amigo al que conocía, hombre de profundas convicciones religiosas, el día previo a navidad, me sacó abruptamente de la Alcaldía de Calama, donde ejercía una exitosa gestión edilicia. Nunca supe de una razón ni tuve una explicación. Solo estaba como antecedente el que yo no me inscribí como militante de la UDI, nunca he encontrado otra explicación. Pero, la ciudadanía en la elección del año siguiente (1989) me entregó su confianza eligiéndome Diputado y zanjando por el veredicto popular la injusta situación a la que me había sometido gente de ese partido. Como ve hay una larga historia de desencuentros, desconfianzas y falta de fraternidad en las relaciones.


En relación al tema del apoyo a Arturo Frei Bolívar, debo decirle que usted tiene una confusión de datos, que por cierto la UDI ha propalado interesadamente, intentando sacar ventaja electoral de aquello. Yo apoye esa candidatura hasta el momento de la Primaria que definió el Candidato de la Concertación, hasta ese momento intente atraer los votos de Frei Bolivar hacia nuestro sector. En esa fecha le decía a mi partido que nos faltarían entre 80.000 y 100.000 votos para ganar esa elección presidencial y que era prioritario atraer votos desde la Concertación. El tiempo es el mejor juez, perdimos la elección por un poco más de 30.000 votos y el sectarismo tradicional de este sector se coció en su propia soberbia. Nos hace falta una mayor apertura para acoger a los que migran con sus propias banderas, intenté persuadir para un acuerdo con Frei Bolivar y fracasé.

De tal forma que le corrijo y aclaro, y toda la región está de testigo, ya que usted se equivoca al afirmar que me resté en el apoyo a Lavin en esa elección, al contrario lo apoyé y me sume a la campaña de Lavin y trabajé lealmente por esa candidatura en la Primera y Segunda vuelta de la elección referida. Incluso Lavin estuvo dos veces en mi casa, aquí en Antofagasta, para escuchar mi planteamiento e inquietudes sobre el tema social y en el tema religioso, ya que me preocupaban sus convicciones en esas materias. Si usted tiene dudas de mi categorica afirmación puede verificar esa información en los diarios y lo podrá comprobar. Por eso las versiones antojadizas y tendenciosas las considero como otra muestra de la animosidad de la UDI hacia mi persona, distorsionan estos hechos, solo con el mezquino propósito de acomodar las versiones a su conveniencia electoral. Por mas que lo intenten, la verdad se impone por si sola, y mi liderazgo en la zona sigue potenciándose por mi consecuencia, honestidad e independencia de juicio.

También le aclaro mis dichos en el segundo tema, ¡¡No he pedido a Lavin que se baje, es más, pienso que ambos candidatos deben llegar hasta la Primera Vuelta!!. Solo respondí a los dichos de Francisco de la Maza, miembro desatacado en el Comando de Lavin, quien afirmó que "no tenemos oportunidades en la elección presidencial" y agregó que "dos candidatos en el sector son perjudiciales para un trabajo unitario", le señalé que debiera platear en su partido para definir que gesto pueden dar en la UDI para construir esa unidad y que en tal caso el candidato de su partido debiera analizar su eventual bajada. Agregué que RN estaba dispuesta a conversar en ese escenario, pero que no me parece justo que una vez más se no pida que bajemos nuestro candidato presidencial, más aún cuando esto afecta nuestras opciones para potenciar nuestra plantilla de candidatos en las parlamentarias.

Su tercera pregunta se refiere a si me mando solo, y si soy de la Alianza???. Debo decirle que soy respetuoso de la institucionalidad, que respeto las estructuras de mi partido, que planteo lealmente mi pensamiento, que no lo oculto ni me ando acomodando. Tengo una representación que encuentra eco en mi región y en mi partido, por algo me han elegido democráticamente tres veces. Soy un persona que tiene un pensamiento político de centroderecha y quiero un proyecto político más amplio que el que encarna la UDI, quiero ser consecuente con lo que siento y pienso, lo expongo con honestidad y espero que se me respete en mis visiones, que son legitimas como otras que puedan exponerse. No puedo dejarme avasallar por que no soy vasallo ni monigote de nadie. Si estoy dispuesto a dialogar y buscar acuerdos, pero, esto es como el matrimonio, se requiere que ambas partes estén comprometidas en aquello.

En relación a la guerra de encuestas, mi ya larga experiencia política y las múltiples elecciones en el cuerpo, me indican que la única encuesta que vale es la que conoceremos el 11 de diciembre por la tarde. Hasta ese momento todo es especulación y más vale trabajar para que esos resultados sean aceptables a nuestros intereses.

Respeto su opción por Lavin, es legítima y democrática, puede usted contar con mi comprensión y consideración. Nada me gustaría más que gane alguno de nuestros candidatos. Puede Usted contar con mi compromiso que trabajaré por cualquiera de ellos que pase a la segunda vuelta. Sin embargo, no comparto con usted cuando descalifica a Piñera. El tiene un pensamiento distinto al suyo, pero eso no lo hace más malo ni dañino como usted afirma, solo se trata de una persona que piensa distinto y eso en democracia no es pecado, al contrario, es lo normal. En democracia y en política las adhesiones son voluntarias, responden al libre albedrío, las adhesiones se construyen con respeto, fraternidad y buena voluntad. Nuestro sector se desangra en peleas espurias que a nada conducen, y de perseverar visiones hegemónicas no llegaremos a ningún destino. Ambos partidos deben tener su propio espacio de expresión y crecimiento. La unidad se consolidará cuando seamos capaces de actuar todos con un poco más de generosidad y sin soberbia.

Estimado Alejandro Figueroa, usted dice haber nacido en Chuqicamata el año 1975, y ser licenciado en Ciencias Jurídicas y que fue militante de RN entre los años 1993 y 1996. Entonces usted debe conocer mi trayectoria y compromiso con la región, debo ser el único senador que vive y está presente siempre en esta región, que tiene sus oficinas y su personal al servicio de la comunidad. La única diferencia que veo entre su conducta y la mía, es que yo he perseverado en intentar contribuir a fortalecer RN desde dentro, asumiendo mi liderazgo con consecuencia y honestidad, sin marginarme ni criticar desde el frente. Pero, como le dije, en política y en democracia, las adhesiones son voluntarias y surgen de la confianza y la colaboración, espero de corazón que podamos trabajar juntos por fortalecer este sector, dejando atrás la soberbia tan nociva que han marcado la conducta de algunos de nuestros liderazgos y que se imponga la cordura y la generosidad. El desafío es grande y le deseo suerte. Gracias a usted por visitar esta Comunidad y brindarme la confianza de esta comunicación.

VALORACIÓN DE LA POLÍTICA

La globalización y la revolución en las tecnologías de la información y comunicaciones que le acompaña, han desencadenado un proceso de múltiples cambios en la sociedad, uno de ellos se expresa en un evidente deterioro de la valoración de la política, la confianza y credibilidad en los políticos, la participación de los ciudadanos en los partidos políticos y en los procesos electorales, las personas muestran desafección por la cuestión pública enfatizándose el individualismo, incluso en algunos casos se aprecia aversión por la política, lo que paradojalmente se contrapone con una declarada valoración de la democracia.

La sociedad muta desde estructuras estatistas hacia otras fuertemente mercadistas, el individualismo debilita el servicio público, la verticalidad cambia hacia una relación de horizontalidad, la comunicación unidireccional evoluciona hacia la multidireccionalidad y multimedialidad, el mérito más valorado es el éxito económico, se observa un sometimiento de los actores políticos a las prioridades mediáticas y del rating, actuando con una actitud más efectista que efectiva. Paulatinamente la política coquetea con la demagogia, la farándula, el cohecho y campañas electorales millonarias que comprometen recursos económicos que sobrepasan los límites aceptables, flirteando con el lobby.

La política muestra una precariedad institucional, al decir de Pierre Bourdieu su capital simbólico evidencia la crisis, porque está afectada la credibilidad, no se encuentran las formas que permitan la transparencia institucional e interpersonal, por lo que la política es objeto de permanente sospecha, recurrente y en ocasiones gratuito descrédito, cuando no se descubren abusos o señales de corrupción que ponen en tela de juicio a toda la actividad.

En ocasiones se observa un juego dialéctico que frente a la pobreza y la ineficiencia busca justificar lo injustificable, una cultura mediática que exalta la miseria y silencia lo noble, bueno y justo de la actividad, con noticias que se tiñen de rojo o amarillo y exaltan principalmente la espectacularidad. Poco a poco la política y los políticos adquieren el estatus de productos de la sociedad de consumo, mientras mayor sea el desprestigio más rentan y venden en los medios.

Con todo, la política y los políticos no tienen el monopolio de la maldad ni son depositarios exclusivos de la virtud, ni tan malos como algunos señalan ni tan bueno como otros pretenden, es como cualquier otra actividad: “de todo hay en los viñedos del Señor”. La política es la esencia de la democracia y esta es la esencia de nuestra vida civilizada en sociedad, no hay un sistema aceptable que la reemplace, por lo que deberemos hacer lo posible por ennoblecer el servicio público, dignificar y proyectar la cuestión política. ¿Cómo se aproxima usted a este tema, cual es su reflexión sobre esta materia?

POLÍTICA: SINTONÍA CON LA GENTE.

viernes, agosto 12, 2005

POLÍTICA: SINTONÍA CON LA GENTE
Los políticos, uno de los grupos e instituciones peor evaluados en las encuestas de Opinión, tiene el desafío de mejorar la eficiencia y eficacia de sus acciones. Se requiere un fuerte compromiso por revertir ese cuestionable posicionamiento, se necesita mejor sintonía con las inquietudes ciudadanas, autoridades políticas cada vez más calificadas, capacitadas para una gestión eficiente, competencia para construir ventajas comparativas en los espacios territoriales que viabilicen el desarrollo. Pareciera cobrar vigorosa vigencia la sentencia bíblica: “Por sus frutos los conoceréis”.
La Sociedad de la Información y el Conocimiento no funciona con buenas intenciones o floridos discursos, se requiere conocimiento, calificación, competitividad, capacidad asociativa y liderazgo habilitante y, en estas materias, por sus resultados los conoceréis.

Porque estamos viviendo los efectos de la económica mundial, nos impactan las decisiones internas, sus aciertos desaciertos, debemos asumir con prontitud la necesidad de mejorar la productividad de las personas, implementar mejores sistemas de calificación laboral, demandas de educación de mejor calidad y el cambio hacia la formación continua. El Estado debe asumir su rol subsidiario en estas materias, de acuerdo al modelo de economía social de mercado.
Con todo, es evidente que el proximo gobierno en Chile, cualquiera que este sea, deberá tener como norte de su gestión el mejorar la distribución del ingreso, potenciando la igualdad de oportunidades.

EL ESTADO EN LA NUEVA SOCIEDAD

martes, agosto 09, 2005

El Estado-nación moderno ha perdido buena parte de su soberanía en beneficio del sector privado y de la sociedad civil, lo que de paso ha generado una crisis de adaptación en los partidos políticos y la desorientación de los políticos que intentan aplicar formulas del pasado en una nueva sociedad que reclama nuevas formas de participación y de gestión. En este nuevo contexto se desvanece la cultura confrontacional que caracterizó el período de la Guerra Fría, la incertidumbre debilita la percepción del carácter global de los desafíos de la humanidad, la interacción, conectividad y creciente movilidad de la población adquiere una estructura de redes, el capital fluye sin fronteras a la velocidad de la luz, la información y el conocimiento se constituyen en un activo (intangible) de la sociedad, el Estado crece en su interdependencia multilateral. En estos desafíos las nuevas generaciones reclaman un rol preponderante y allí es donde el Estado tiene la tarea insustituible de generar igualdad de oportunidades, los políticos deben asumir un rol de intermediación para decodificar y sociabilizar adecuadamente los cambios, y la sociedad civil reclama crecientes y válidos espacios de participación.

¿CRISIS DE LA POLÍTICA?

domingo, agosto 07, 2005


Uno de los temas recurrentes en la sociedad civil contemporánea se refiere a la “crisis de la política”, expresión que se usa para hacer referencia al descrédito y falta de transparencia de la política, la mala evaluación que la opinión pública tiene de la eficiencia, eficacia y oportunidad de lo político, de la forma de gestionar de los políticos, de la validez de los espacios a la participación ciudadana, de la representación para lograr interpretar adecuadamente las prioridades de la ciudadanía, en definitiva de la gobernabilidad.

Frente a esta situación se observa una incapacidad de reacción, una sinergia negativa: ciudadanos cada vez más desencantados, una juventud cada vez más distante de las formas tradicionales de participación y menos interesada en la participar en los asuntos públicos, los actores políticos muestran una creciente desorientación, buscando caminos no siempre adecuados, sometidos a las pautas mediáticas que solo agravan la situación, cuando no desbordan en demagogia, también se observan expresiones de unicidad, es decir aquellos sectores que se sienten superiores, únicos, elitismo cargado de exclusividad que busca excesiva uniformidad, rayana en el sectarismo, actitudes que muestran dudosa vocación democrática. Para avanzar se requiere valorar la diversidad y el pluralismo, la confrontación de ideas, el debate democrático, si se mira el vecindario veremos que estas conductas no son tan aisladas y se dan en todos los niveles.

Por otro lado, cada vez se hace más evidente el desborde o derrumbe de las ideologías, es decir aquellas visiones globales de la sociedad que pretenden prever los diferentes estados de la evolución social y del desarrollo, mutando hacia una convergencia global.

Con todo, cabe reflexionar si efectivamente existe la mentada crisis o si se trata, más bien, de un proceso evolutivo, de causa y efecto, cambios de la sociedad por la mutación de sus paradigmas tecnológicos, sociales, económicos y culturales. El mundo y la sociedad viven una coyuntura histórica caracterizada por vertiginosos cambios, en lo organizacional, interpersonal, interterritorial, e intersectorial entre otros, lo que ha cambiado la conectividad, la accesibilidad, la centralidad, las formas de comunicación, liderazgo y gestión.
Frente a los profundos cambios en los paradigmas o modelos de la sociedad, la política, lo político y los políticos mantienen inmutables sus sistemas y métodos, sin decodificar adecuadamente las transformaciones que se viven en los paradigmas emergentes, con la revolución en las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), y sus impactos económicos, sociales y culturales.

ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA.


A PROPOSITO DE PROYECTO DE LEY
SOBRE TRANSPARENCIA Y ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA.

En la actualidad, el análisis de cualquier problema coyuntural y el planteamiento de una solución efectiva al mismo, pasa por el manejo de la mayor cantidad de variables que puedan incidir en su estudio para una efectiva toma de decisiones. Esta materia es muy relevante para el desarrollo nacional, si se considera el aporte que representan los estudios que pueden generar diversos actores del ámbito público y privado.
Esta necesidad de información, eficiencia, efectividad y oportunidad en las decisiones de la administración del Estado, ha llevado a diversos servicios públicos a crear bases de datos en materias de su competencia, que se convierten en herramientas útiles para la realización de análisis y estudios, sobre las problemáticas que, en los ámbitos de sus respectivas competencias y funciones, puedan presentarse.
Pero muchas veces, la información contenida en dichos sistemas no sólo es útil para el organismo que los ha creado y administra, sino que son de gran interés público, lo que ha llevado a estos servicios a adoptar la política de permitir el acceso a estos datos a través de la venta de los mismos. Sin embargo, esta situación que, hasta aquí, parece correcta, presenta serios problemas de acceso público real a los mismos. En efecto, al optarse, en esta materia, por una “cultura de la Parcela”, o de compartimentos estancos, en donde cada organismo de la Administración Pública actúa, crea y organiza sus propios sistemas de información cerrados, con prescindencia de los restantes entes públicos, sin que exista una política de coordinación y unificación en el manejo de los datos, puede llevar a la duplicidad de información, lo que, además de constituir un problema de eficiencia en el uso de los recursos públicos, puede derivar en que, fruto de los diferentes criterios que se aplican en el trabajo sobre los datos, se obtengan resultados distintos, poniendo en contradicción los antecedentes que deban proporcionar distintos organismos del Estado. El mundo que emerge impone los sistemas abiertos y en redes.
Otro problema grave se deriva de la política que se ha comenzado a difundir en los diversos servicios públicos en orden a poner a la venta la información de uso publico que ellos manejan; no por el hecho de la venta, sino por los altos costos que se piden por ella, como consecuencia de la aplicación de políticas de autofinanciamiento, que le impone el propio Estado. Esto introduce un tipo de discriminación económica en el acceso a información pública, es decir, la información generada por el Estado y los órganos de la administración pública, está disponible solo para aquellos que tienen los recursos financieros para pagar el precio, que por lo general es muy alto.
El levantamiento de Información Básica, como lo son, por ejemplo, los “censos de población y vivienda”, indispensables para la adecuada toma de decisiones, tienen para el Estado un alto costo, quien está obligado a dar a dicha inversión el uso más racional y óptimo posible, y ello se logra sólo en la medida que la información recopilada este disponible y pueda ser usada por la mayor cantidad de organismos y personas. Pero, no basta con que la información este disponible, sino que es exigible que la misma pueda ser realmente consultada y utilizada y, a esto último, obsta el cobro de precios inaccesibles para la mayoría de los particulares, dificultándose, entorpeciendo o simplemente imposibilitándose la ejecución de una serie de iniciativas.

Un ejemplo particular es lo que está ocurriendo con el último “Censo de Población y Vivienda”, realizado en el año 2002. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) está colocando a la venta una serie de productos que van desde CD’s, con los resultados generales en formato PDF, a nivel nacional, pasando por información a nivel regional, hasta resultados más detallados que llegan a nivel de manzana. Los precios que se cobran por esta información son de $10.000 pesos por un CD con información en formato PDF; los resultados de una comuna, a nivel de manzana, puede llegar a un millón y medio de pesos y, los antecedentes de una región completa, a este mismo nivel de manzana, puede ir desde el millón y medio de pesos hasta los dieciocho millones, que es lo que cuesta la Región Metropolitana completa.

Estas cifras demuestran que el acceso real a esta información “pública”, queda, en la práctica restringida sólo a aquellos que puedan pagar dichas sumas, afectándose con ello el libre acceso a la misma que se debiera derivar del hecho de tratarse de estudios financiados con dineros fiscales, privando a muchos investigadores o instituciones privadas, e incluso públicas, de contar con valiosos antecedentes para la realización de diversos estudios.
Algo similar ocurre con la cartografía digital la que tiene precios prohibitivos, no esta disponible gratuitamente en ninguna escala, ni siquiera para fines educativos o investigación, debido a que los servicios públicos encargados del tema: entre otros IGM, SAF, IREN-CORFO, debido a las restricciones presupuestarias y requerimientos de autofinanciamiento.

Desgraciadamente, el problema es, aún, más grave. Incluso en aquellos casos que se disponga de los recursos necesarios para adquirir la información que venden los servicios públicos, nos encontraremos con otro obstáculo: los medios técnicos en los que esta información es entregada.
En efecto, la información contenida en las diversas bases de datos creadas por estos organismos, no se limitan a dos o tres antecedentes, sino a millones de datos, cuyo cruce, comparación y análisis, permitirá obtener los resultados que se requieran para efectuar el estudio de una situación coyuntural y proponer su solución óptima.
Sin embargo ningún problema es igual a otro, por lo que, en muchos casos se requerirá información contenida en bases de datos de diferentes organismos públicos, y allí nos encontraremos con lo que, fruto de la falta de políticas de coordinación y de unificación de sistemas de información, podrá traducirse en la existencia de diferentes plataformas informáticas, incompatibles entre sí, impidiendo el cruce de datos.
Otro problema que se presenta en la entrega de información es la utilización de distintas tecnologías o sistemas que hacen imposible que dichas bases sean accesadas por los usuarios comunes, y utilizadas con los programas de uso más frecuentes como lo son Word o Excel. En efecto, en muchos casos la información es entregada en PDF, que es un formato sólo de visualización, formatos propietarios, que no permite la interacción, el poder trabajar con ellos, salvo que sean extraídos y llevados a bases de datos propias, lo que implica volver a efectuar un trabajo ya realizado, haciendo altamente ineficaz la información y , probablemente, inoportuna.

En consecuencia, las dinámicas del uso de sistemas de información que impone un mundo globalizado como el que hoy vivimos, sumado a la necesidad de dar a los recursos, especialmente los públicos, el uso que sea más eficaz, exige salir de la cultura de algunos servicios públicos, que se expresa en que cada uno de ellos siente que su información es reservada, no compartiéndola con nadie.
Hoy, más que nunca, es necesaria la integración y complementación de las bases de datos de diferentes servicios, pero ésta, a la vez exige una acelerada modernización de los procesos al interior de la administración del Estado, agilizando la adecuación de las Tecnologías de la Información; con lo cual, el país ganará eficiencia y eficacia en la utilización de los limitados recursos con que cuenta.
La información es tal, solo cuando se puede acceder a ella, se puede compartir y usar, en caso de no cumplirse estas condiciones solo son datos. De no atender esta materia, arriesgamos un grave retroceso en el desarrollo del país, que asegure una adecuada administración territorial, la eficiencia, eficacia y oportunidad de la gestión de los servicios públicos y sus recursos económicos.

Pero, de nada sirve la recopilación de datos sobre una determinada materia, mantenidos bajo reserva o convertidos en un producto de mercado y, a los cuales sólo pueden acceder quienes tengan los recursos necesarios para cancelar su alto costo. La gran utilidad de los datos es poder entrecruzarlos con otros de índole diversa, lo que permita obtener apreciaciones más cercanas a la realidad. Por ello se sugiere a las autoridades gubernamentales establecer políticas públicas para garantizar el acceso a la información que generan los órganos del estado, la construcción de una clearinghouse – una ventana de ventanas, que contenga los metadatos de los datos. Un gran portal que constituya una comunidad virtual en la que interactúen diversos servicios, se de la transparencia a las bases de datos del ámbito público en forma igualitaria.
Es necesario garantizar a toda persona u organismo, sea público o privado, el acceso real, eficaz y oportuno a la información, siendo imperativo evaluar el financiamiento de la creación de sistemas de información bajo plataformas compatibles y de libre y gratuito acceso para todos, efectuándose, por cierto, el debido resguardo de los datos de carácter personal.