LOS PARLAMENTOS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

lunes, junio 13, 2005



La emergencia de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (SIC), provoca alteraciones en la legitimidad, significado y funcionalidad de instituciones tradicionales, las que sobrepasadas por las redes globales, asumen nuevos roles y novedosos enfoques organizacionales y de gestión del conocimiento. Nuevos paradigmas exigen adecuaciones políticas y socio-culturales. Como siempre en las disyuntivas de la historia existen caminos alternativos, por uno tendremos la opción de aprovechar las oportunidades y el otro supone dilapidarlas. Si los parlamentos optamos bien, las próximas décadas nos conducirán a un mundo mejor.

La revolución de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), ha penetrado irreversiblemente todas las actividades de la sociedad, dando al desarrollo un carácter sistémico, integral, multidimensional, sus efectos se hacen sentir a escala global, generando disparidades regionales, espacios territoriales que construyen o potencian ventajas competitivas y se insertan en el mundo con éxito (zonas ganadoras) y aquellos que quedan en la periferia del desarrollo (zonas perdedoras), los ciudadanos viven la incertidumbre de este proceso y sus consecuencias, lo que exige a nuestros parlamentos el desafío de adecuar los ordenamientos institucionales para mejorar la gobernabilidad, fortaleciendo la equidad, especialmente a través de la educación, acortando la brecha digital y la salud, para contribuir a un mayor bienestar de las personas, según el concepto de Desarrollo Humano de Amartya Sen.

En el ámbito de las relaciones interpersonales e institucionales se impone el concepto de desarrollo territorial endógeno, definido como la capacidad para construir ventajas competitivas, rendimientos crecientes, el desarrollo de su capital humano, la construcción de su capital social y el denominado capital sinergético. El liderazgo muta hacia un carácter habilitante, la educación y la formación se hace continua, se reclama la dispersión del poder, la participación de base se fortalece y demanda credibilidad, transparencia y confiabilidad, particularmente en el ámbito político.

En la sociedad la estructura nodal cambia hacia la estructura de redes, los sistemas cerrados se transforman en sistemas abiertos, emerge un nuevo espacio y tiempo virtual, una nueva valoración de la diversidad y el pluralismo, la comunicación mono direccional demanda la multidireccionalidad y multimedialidad interactiva. Se observa un cambio en la jerarquía; la verticalidad da paso a la horizontalidad. El desarrollo depende fundamentalmente de la sinergia social y territorial; de si se cuenta con el conocimiento y la información adecuada; si existe visión prospectiva y si la planificación estratégica convoca a todos los sectores para que orienten sus esfuerzos en el mismo sentido, prescindiendo del nivel social, la opción política o religiosa, potenciando la competitividad sistémica y productividad de sus redes.

En los territorios la conectividad y accesibilidad a los medios digitales son gravitantes y garantía de equidad e igualdad de oportunidades para los ciudadanos, lo que reclama una nueva ética del desarrollo. Más allá de la infraestructura digital se requiere cambiar la cultura y mentalidad de la sociedad, crear un clima y entorno organizacional positivo, que potencie la asociatividad endógena. Los parlamentos y bloques geoeconómicos que comprendan primero estos procesos, los decodifiquen, convirtiendo conocimiento tácito en explícito y siguiendo el pensamiento del filósofo y pedagogo, Jean Piaget, aceleren la sociabilización de las experiencias previas en los individuo y las comunidades, sacaran la mayor ventaja de las oportunidades que representa la emergencia de la Sociedad de la Información y el Conocimiento y sus nuevos paradigmas.

6 comentarios:

Miguel Peirano dijo...

Me parece que se trata de un planteamiento muy interesante, que debiera ser compartido con los Parlamentarios y políticos de América Latina, especialmente, debido al retraso y la brecha digital que se está presentando en nuestras sociedades. Los países tienen como resultado un nivel de desarrollo proporcional al nivel que tienen sus propios políticos. Por cierto, hay algunos que dejan mucho que desear, ya que más que preocuparse del país, se preocupan de sus intereses personales o de sus partidos. Esto es lo que da cuenta del descrédito de la política: la necesidad de modernizar la gestión, romper las odiosas desigualdades, modernizar el Estado, cautelar de mejor manera el bien común y la redistribución de los recursos. Me gustó el planteamiento. Felicidades.

Eliseo Martínez dijo...

Senador, en primer lugar felicitarlo por su inciativa de utilizar el "blog" (dicho sea de paso aprovecho de estudiar su dinámica de uso, en lo que se refiere a los comentarios). Creo, respetuosamente, que su exposición establece una trivialidad que es absolutamente clara. Las TIC son una oportunidad para el desarrollo, o de otra forma es un espacio más que se abre para el desarrollo de la sociedad (las use o no las use un sector de nuestra sociedad). No obstante, en cuanto ampliación del campo de acción de la sociedad, creo que asoma con mayor virulencia el llamado "Efecto San Mateo", que usted lo enuncia tangencialmente en su parrafo "... La revolución de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), ha penetrado irreversiblemente todas las actividades de la sociedad (...) generando disparidades regionales...". Y es evidente que a esto no existen propuestas claras, creo, en el sector fundamental como es la Educación para aniquilar el llamado Efecto San Mateo... no la hay, no la veo, no la vislumbro... Sin duda que hay avances puntuales en algunos sectores: Programas al estilo "Enlace", Internet en las escuelitas pobres, y otras cosas más. Pero no se ve la actitud decidida para utilizar efectivamente las TIC en la transmisión del conocimiento a los más necesitados. A modo de ejemplo, un sencillo ejemplo, dígame usted: en la casa de bajos ingresos de 30 metros cuadrados ¿dónde está ubicado la habitación del pequeño para que instale su escritorio y, eventualmente, su computador? No integramos, hacemos las cosas parceladas, inauguramos un laboratorio de computadores para tal o cual escuela, por otro lado inauguramos otra población con casas de bajos ingresos..., y así vamos caminando, pero ¿donde está efectivamente el presupuesto del estado (que somos nosotros) para realmente incorporar las TIC en la educación y superar el círculo vicioso bíblico?. Senador Cantero, si usted sabe cómo, le pido respetuosamente lo apliquemos, a modo de ejemplo y solo de ejemplo, en el Liceo Mario Bahamondes de nuestra ciudad. Por alguna parte debemos tomar la hebra, y después lo vamos replicando "como fantasma por Europa". El día que usted reciba por este medio, el "blog", cientos de llamados y opiniones de la gente pobre de nuestro país, será un aviso de que ya no son tan pobres, y nosotros, los que tenemos la suerte de usar las TIC, deberemos hacernos un lado para dejar el discurso en beneficio de la "praxis".

ilynx dijo...

Si, claro, suena muy bien, pero hay un aspecto que es central y aparece mencionado parcialmente en esta exposición: la calidad de la educación.

¿Qué clase de información pueden obtener chilenos que escasamente comprenden lo que leen? ¿que clase de ventaja ganarán los chilenos que escasamente usan la tecnología que tienen?

La educación acá nos limita en dos aspectos (relacionados entre sí):
El primero en cuanto a la calidad de los contenidos que transmite, desactualizados y fragmentados; el segundo aspecto de "socialización", en que en el aula se te obliga a memorizar pero no a hacer y crear. Y en la "Sociedad de la Información" ganan aquellos que saben cómo crear.

Y los parlamentos no determinan por sí solos la "adopción del nuevo paradigma" de las sociedades, sino que o bien deben propagar y propiciar los espacios en que se difundan y aprovechen estas nuevas visiones, o bien deben hacerse eco de los requerimientos de la sociedad.

Muchos de los discursos sobre "los nuevos paradigmas" son una suerte de nueva ideología (política y comercial), muy "de moda". Hay que tener muy claro qué cosas hay detrás, cuáles son los factores que explican la innovación y el avance (la infraestructura tecnológica no es una explicación en sí misma).

Hecho de menos un debate de fondo respecto a la sociedad de la información, ya que aún este concepto no es único: están aquellos que centran su atención en la información como control, están aquellos que consideran que la creación se limita menos con una filosofía de "codigo abierto" (lo que nos lleva al debate sobre los derechos intelectuales y licencias), etc. Los legisladores tienen en estos debates mucho qué decir, y los chilenos en particular tienen mucho por aprender.

Me pregunto si el senador leerá esto, y me gustaría saber sus opiniones respecto de estos debates, dado que claramente está más enterado de estos temas que el promedio de sus pares.

(me disculparán el uso de pseudónimo, pero no es por cobardía, sino por prudencia)

Eliseo Martínez dijo...

Tecnología y Educación: Análisis del Efecto San Mateo
En rigor, desde hace muchísimo tiempo, el efecto San Mateo ha estado indolentemente instalado en nuestra sociedad. Y más específicamente, en nuestro tercer mundo y en los "países en vías de desarrollo". Hoy, sin embargo, en este Internet de todos los días, en esta interminable revolución tecnológica, en este crecimiento acelerado de los medios tecnológicos, se hace absolutamente necesario entender, comprender y, en la mayoría de los casos, revertir el llamado "Efecto San Mateo".
1. ¿Qué es el Efecto San Mateo?
Proviene de la parábola citada en el Evangelio según San Mateo: "Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuenta con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por lo tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado."
El efecto San Mateo es utilizado con cierta frecuencia en economía sobre todo para la descripción de los procesos de rendimientos crecientes, en franca oposición a los procesos clásicos de rendimientos decrecientes. Este efecto describe cómo al existir una leve ventaja en los albores de, por ejemplo, una industria, una tecnología o algún proceso social educativo, se inclinará la balanza competitiva
2. ¿Cómo ha funcionado hasta ahora?
En la sociedad, en el diario vivir, este efecto equivale al dicho popular: "la plata llama a la plata". Ningún banco, o casi ninguno, presta plata a los pobres, ya que, de preferencia, se presta dinero a quien tiene capacidad de pago. Esto lo sabe todo el mundo, es una especie de ley omnipotente que está y estará en vigor por los siglos de los siglos, y que, desde un punto de vista exclusivamente económico, tiene su razón de ser. Pero cuidado, que el efecto San Mateo entra sigilosamente por diversas otras puertas. Así, el efecto San Mateo se observa en muchos otro ámbitos que no se consideran, a priori, sospechoso de "clasismo" y en los que el dinero no está en juego. Pongamos un ejemplo con la comunidad científica cuyo interés en compartir y divulgar sus resultados y conocimientos no se ve afectado en absoluto por la participación de los "países pobres", sino al contrario. Pues bien, el Sience Citation Index (SCI), es una institución que enlista artículos de aproximadamente 3.300 revistas científicas, de un universo -hasta el año 1998- de más de 70.000 que hay en el mundo. Es claro que la inclusión en este "índice", hablemos de "club selecto", es fundamental para que un determinado artículo sea considerado por el mundo científico, tanto en lo que se refiere a la información del estado del arte, como las nuevas revelaciones científicas. Ahora bien, para optar a esta selecta clasificación deben cumplir normas rigurosas, como que la propia revista donde se publique el artículo esté en la práctica en este "club selecto" En este contexto, podemos deducir fácilmente que la publicación de un artículo en una revista que no esté indiciada en el SCI, tendrá escasa probabilidad de ser leído por sus pares de la comunidad científica. El efecto San Mateo se plantea así como un circulo vicioso que juega del siguiente modo: para que una revista entre al club debe tener un índice de citación elevado; pero como no está en el club, las probabilidades de ser citadas son escasas, por no decir nulas y, en consecuencia, no podrá entrar al club. Además, y para incrementar el efecto San Mateo, las revistas de los "países pobres" citan a las revistas ya indexadas, aumentando el prestigio de éstas. Así, la realidad es que los países del tercer mundo no pueden compartir entre sí ni con el mundo industrializado sus avances y descubrimientos, lo que afecta profunda y negativamente su desarrollo científico.
Las consecuencias de este particular efecto San Mateo son varias. En primer lugar, con toda seguridad, puede acarrear un empeoramiento en la metodología científica de los países en desarrollo o del tercer mundo, puesto que no tendrán "vallas" altas que saltar, ni un llamado de atención para la corrección de sus avances científicos, al no tener acceso a este "club selecto". Consecuencia: Un empeoramiento de la Ciencia.
En segundo lugar, es posible que las revistas rechazadas que desean integrar este selecto club, intenten hacerse atractivas e interesantes para ser admitidas, de tal forma que trabajarán con parámetros de exigencia que conducirán a la resolución de problemas del primer mundo más que del tercero. Además, por lo general, las bibliotecas optarán por la suscripción a las revistas que pertenecen a este círculo de manera que se producirá una perturbación en la búsqueda de la investigación en los países del tercer mundo, lo que se traducirá en la práctica en que la ciencia del tercer mundo intentará resolver los problemas del primer mundo.
En tercer lugar, es posible que se prive al primer mundo de conocimientos importantes relativos a los problemas del tercer mundo y al no trazarse una línea de investigación respecto a esos problemas aparezcan las llamadas catástrofes o "enfermedades emergentes" (recuérdese el ébola y otras enfermedades emergentes de la "zona caliente" africana, donde es muy probable que hubiera sido anunciada por algún investigador local).
Finalmente, este efecto San Mateo, en una estructura fractal, que se repite a nivel nacional, sufriendo las investigaciones locales el mismo efecto perverso respecto de las revistas o investigaciones centrales que éstas sufren a nivel mundial.
Un segundo y claro ejemplo de las entradas sigilosas del efecto San Mateo se puede detectar en el campo de la Educación. Y algunas pueden parecer triviales pero tienen unos efectos devastadores. Piénsese en la siguiente proposición: "En este colegio sólo entran los alumnos con buen puntaje de notas y buena conducta", (y que decanta en que "en este colegio es cara su matrícula porque es bueno"). Y en efecto, esta proposición se cumple a rajatabla, y vamos creando nudos de segregación, porque es claro que algún otro colegio deberá captar a aquellos marginados por los parámetros de buena conducta y excelentes notas. Pues bien, cuando se vislumbran las consecuencias se habla de "inequidad". Correcto, pero este es el resultado del efecto San Mateo. Y las consecuencias del efecto San Mateo se pueden ver ampliadas en el mundo actual de la educación, cada vez más competitivo, en que aspectos como el conocimiento de idiomas, el conocimiento de otros países y la cultura adquirida fuera de las aulas exigen unos medios de los que un amplio sector de la población carece.
3. La inevitable influencia de las Nuevas Tecnologías en la Educación
Es de perogrullo, pero no tenemos más opción que repetir lo que se dice de varias formas: Estamos ante una revolución tecnológica; asistimos a una difusión planetaria de las computadoras y las telecomunicaciones. En fin, es inevitable, más allá del bien o el mal, la influencia de las Nuevas Tecnologías (NT) en la Educación. Estas NT plantean nuevos paradigmas, revolucionan el mundo de la escuela. Revolucionan el Sistema K-12 y la Enseñanza Superior.
Ante este embate de la NT en la Educación, se discuten aspectos fundamentales y de forma. Un sector importante de los educadores duda del aporte de Internet a la Educación: ("¿Para qué sirve Internet si, como nos dicen las encuestas, el 60% de los chicos menores de 22 años tienen dificultad para entender un artículo de periódico?"); se habla de deshumanización de la enseñanza, del peligro de sustituir a los profesores por los ordenadores, de las dificultades que plantea la aplicación de las NT en la educación (económicas, de formación de profesorado), de las ventajas y desventajas. Pues bien, este debate es lógico, útil, y válido, porque confío en que de él surgirán ideas y conclusiones sobre el mejor uso que podemos hacer de las NT en beneficio de la Educación.
Pero no se puede rechazar la realidad, la evolución está aquí y no se puede cerrar los ojos. Ya podemos visitar museos de ciudades de todo el mundo a través de Internet, y podemos leer libros, y hacer cursos y aprender idiomas. Podemos visitar países, ponernos en contacto con gente de otras culturas y acceder a textos y documentos sin movernos de nuestra silla. Y la realidad lo corrobora: un número cada vez mayor de universidades norteamericanas está exigiendo la alfabetización electrónica como uno de los requisitos en sus exámenes de acceso y de graduación por considerar que es un objetivo esencial preparar a los futuros profesionales para la era digital en los centros de trabajo.
Así, en mi opinión, el debate no debe centrarse en si se deben introducir o no las NT en la educación, las NT están ya en nuestro mundo y la educación es parte integrante de él. Los profesores podremos no utilizarlas, podremos negar su utilidad, pero los alumnos que tengan acceso a ellas las utilizarán sin tener en cuenta nuestra opinión, no nos pedirán permiso para buscar información acerca de nuestras asignaturas a través de la red. Por eso, el debate debemos llevarlo a un campo pragmático y positivo: qué hacer para que las NT beneficien a todos de la mejor manera posible. Qué hacer para que las NT no sirvan para aumentar el efecto San Mateo beneficiando a unos en inevitable detrimento de las más débiles.
Así, cualquiera sea nuestra posición respecto a las NT en la Educación no debemos perder de vista el efecto San Mateo. Con este nuevo paradigma informático de las redes locales, redes de área y, en definitiva la red planetaria, existe el peligro real: Que se abra aún más la brecha entre ricos y pobres. El efecto San Mateo en estado puro. El siguiente dato, si bien puede no ser exacto es preciso para apoyar este argumento: En Chile el 90% de los hogares que tienen computadoras pertenecen al sector de más altos ingresos. De modo que si el efecto San Mateo ya existía en los colegios bajo el paradigma de "buena conducta y buenas notas", este efecto aumentará la segregación con la introducción de Internet y las NT. El efecto San Mateo cambiará su enunciado: "Aquellos sectores que tengan más computadoras más tendrán, y los que poco tienen ese poco perderán". Llamemos a éste "efecto San Mateo K-12". Es un peligro, sin duda, no obstante es un efecto San Mateo de fácil detección, y existe, en teoría al menos, una forma de detenerlo. Los planes de democratización consistentes en la introducción de las NT para los sectores educacionales (por ejemplo, dotar con NT a los establecimientos del Sistema K-12), con el costo que ello involucra, tanto de infraestructura como de recursos humanos, que supondremos está salvado. A nivel nacional, en Chile, existen planes esperanzadores, pero no todo está dicho. Otro efecto San Mateo puede entrar sigilosamente por otra puerta que siempre le ha sido vedada...
Por último, un comentario positivo: si bien las NT pueden ampliar el efecto San Mateo en el sentido propuesto anteriormente, también podemos constatar que su influencia revierte el efecto en un sector importante: en la enseñanza universitaria. La mayoría de las universidades cuentan, en mayor o menor medida, con equipos informáticos que posibilitan el acceso a Internet de los alumnos. Así, los universitarios, incluso aquellos que por problemas económicos no cuentan con ordenadores en sus hogares, pueden acceder a un mundo que antes era exclusivo de las clases privilegiadas, pudiendo visitar museos y accediendo a conocimientos disponibles gratuitamente. Es en este sector donde considero que el papel del profesor universitario es fundamental: Cuanto más se inculque en los universitarios la posibilidad de utilizar las NT más amplio será el mundo que abramos para ellos y las oportunidades que tengan de encontrar trabajo.
4. Previsiones del comportamiento de un nuevo efecto San Mateo en la nueva realidad.
Es posible que aquellos que tengan acceso a Internet, y en cuanto y en tanto utilicen de manera adecuada la información, mejoren sus condiciones de vida. Sobrados ejemplos tenemos en esto: La democratización del cálculo, esto es "software pensantes" que lo hacen todo y es de libre disposición o de bajo costo; el uso de la información colgada en Internet para la solución de problemas locales en el área de la salud, del medio ambiente o de la ordenación del territorio. En este sentido Internet sin duda ayuda a combatir el efecto San Mateo comentado respecto de las revistas científicas del "club selecto". ¿Y qué sucede con los que no acceden a la información adecuada?
La formación de los actores que liderarán el proceso educativo en el Sistema K-12, corre a cargo de la Educación Superior. Luego, si no es entendido en este sector el papel de las NT en la Educación sin apellido, entrará un efecto San Mateo más profundo que el de la parábola de los diez talentos. Los alumnos del sistema de Educación Superior, en esta época de transición, pueden venir de uno de los dos nodos de realimentación del Efecto San Mateo K-12, de aquellos que tienen la realimentación positiva de pertenecer a los cinco talentos, o de aquellos que tienen la realimentación positiva de tener un talento. Sea cual sea el caso, ambos se encontrarán con una cierta base de NT, en el peor de los casos inercial, incipiente o mininal si se quiere, a su disposición. De modo que los instructores y profesores del sistema de Educación Superior, en el caso que no desarrollen los nuevos paradigmas provenientes de las NT y de Internet, que no estimulen el uso de la buena información, que pongan en duda la utilización de las NT y de Internet como ayuda en la formación profesional, harán irrumpir el efecto San Mateo dentro de un lugar donde tradicionalmente no existe (con la fortaleza que existe en el K-12), toda vez que la entrega del conocimiento se basa en la democracia y en la equidad -con todos sus defectos-, y que por esto mismo era impermeable a este efecto.
En este contexto, y considerando que la Universidad tiene el papel histórico de democratizar, o de anular si se quiere el efecto San Mateo K-12, puede fallar en este papel, introduciendo y estimulando los tentáculos de este pernicioso efecto.
5. Propuestas para invertir el efecto San Mateo.
Desafiando el miedo al "cambio de cueva", aceptando el reto de las NT y entrando a batallar en la prolongación del mundo que es Internet. Trabajar en equipo sin miedo a que las NT sustituyan a profesores o alumnos. Aceptar estas NT como los surrealistas aceptaron el jazz, el fonógrafo y el cine, como nuevos medios de ese entonces, para la expresión de su arte y preparándonos para el asombro de este mundo de hoy. Extender el equipo de trabajo más allá de las fronteras materiales, buscar al hombre del renacimiento que siempre está con nosotros, a la mujer de la revolución francesa del cuadro de Delacroix. Que cada cultura nuestra, por muy sesgada que sea, acepte la otra, no tanto como válida, sino como existente y como algo que debe coexistir con nosotros, y deleitarnos en la diferencia y en la diversidad. Abandonar el reduccionismo asignaturista que caracteriza gran parte de nuestra educación, y al abandonarlo proponer el enfoque sistémico, esto es, que todas las asignaturas, todas las áreas del saber se confundan y atraviesen el espíritu de la persona que educamos. Ser persistentes, muy persistentes. Intentar el vuelo del volantín varias veces. Aún cuando no haya brisa. Pensar que se está en un momento histórico, y que por cualquier cosa que hagas ahora, por cualquier cosa que hagas en esta red planetaria habrá una persona, sino varias, que te dirá gracias. Porque no hay más maravilla en el mundo que encontrar una persona que vive muy lejos y con la que te puedas identificar en un momento concreto. Ser magos, con lo que tienes a mano intentar un truco. La magia es la que forma la ciencia. Emocionarse en cada día. Reír cada día, y pensar, como Chamfort, que un día perdido es aquel en que no has reído.
Lo que propongo puede parecer nada concreto para invertir el efecto San Mateo en la Educación Superior. No es así, es claro que no me atrevería a proponer un método, no lo tengo, es una cuestión de mentalidad, de abrir nuestra mente y superar, adaptándolos, nuestros viejos principios. Considero que es un reto apasionante para todos nosotros. Hoy en día no inculcar en la universidad el uso de las NT discriminará a los universitarios en el futuro, en sus trabajos y en sus vidas.
Agradecimientos
Agradezco la colaboración de Yolanda Corrochano en la elaboración de este análisis del efecto San Mateo. Con la labor que hemos realizado en el "Seminario Virtual: Los Procesos de Integración, La Unión Europea y América Latina", ya se tiene una buena muestra, con mayor énfasis en ella, de este desenmascarar al pernicioso efecto San Mateo. No obstante me hago cargo de cualquier error deslizado aquí. Y acepto su insinuación para rematar este artículo: "Puede ser un héroe lo mismo el que triunfa que el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate (Carlyle)".
Nota: Este artículo fue divulgado en 1999,sin embargo, a la luz de los acontecimientos, creo que sigue vigente el peligro que aquí se postula.

SENADOR CARLOS CANTERO dijo...

Eliseo Martinez, agradezco tus comentarios y aportes de ideas, siempre la interacción es muy positiva. Respecto de las trivialidades, eso es posible. Pero, te recuerdo que todo esto es relativo, ya que depende del mapa mental de cada individuo, de su realidad y la de su entorno, de su accesibilidad, la conectividad, la centralidad, la proximidad, etc.
Digo esto por que en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, desarrollada en Ginebra, algunos sostenien que los temas que estabamos abordando eran trivialidades. Hasta que alguien pidió la palabra y señaló que el era parlamentario de un país pobre - no importa cual - y que era posible que los temas fueran tribiales para algunos, pero que él y su comunidad tenían un problema anterior: nunca habian tenido acceso a un computador. Muchas partes del mundo estan en esa condición, como tu bien lo describes a propósito de tu reflexión sobre el Efecto San Mateo, por ello creo que no podemos asumir que todos estan con los mismos niveles y lo que para algunos de nosotros puede ser efectivamente tribial, para otros es una UTOPIA inalcanzable por ahora.

Eliseo Martínez dijo...

Estimado Senador, le pido disculpas si ha interpretado mal mi adjetivo de "trivialidad". Quiero aclarar que tanto como usted, como yo y como mucha gente creemos que las Nuevas Tecnologías, o las TIC, o el Internet, o las redes locales o planetarias con o sin alambre, con o sin fibra óptica, son esenciales para el desarrollo humano. Eso es, creo, la trivialidad: esa intención declarada que muchos compartimos: que la tecnología DEBE acortar la brecha, la gran brecha (ni siquiera me refiero a la brecha tecnológica), eso es lo trivial. Lo que no es trivial, y ese es un problema abierto para la ciencia, para los educadores, para los políticos es el CÓMO lo hacemos. Y, en eso, creo Sr. Cantero, usted está trazando un camino... pone a disposición de la gente una tribuna que debemos aprovechar. Nuevamente pido disculpas si se ha interpretado mal la palabra trivialidad. Estaré atento al desarrollo de su "blog".